Aunque el foco mediático suele dirigirse a las entidades con las tasas más elevadas de suicidio, San Luis Potosí enfrenta una problemática que no debe minimizarse: con una tasa de 7.3 casos por cada 100 mil habitantes, el estado se encuentra por encima del promedio nacional, fijado en 6.8, según datos del informe “Datos sobre el comportamiento suicida en México”, elaborado por la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones.
Este indicador coloca a San Luis Potosí en un nivel de incidencia medio-alto dentro del panorama nacional. Aunque no alcanza los niveles de estados como Chihuahua, Yucatán o Campeche —que superan los 10 casos por cada 100 mil habitantes—, la cifra potosina sí rebasa ampliamente a entidades como Puebla, Oaxaca, Veracruz y Chiapas, donde las tasas oscilan entre 4.7 y 6.0.
El fenómeno en San Luis Potosí afecta mayoritariamente a los hombres, quienes representan el 83.4% de los casos registrados. Esta tendencia es coherente con el comportamiento observado a nivel nacional, donde si bien las mujeres reportan más intentos e ideación suicida, los hombres suelen concretar el acto con mayor letalidad, al recurrir a métodos más agresivos como el ahorcamiento o el uso de armas de fuego.
La prevalencia en el estado revela que los hombres tienen hasta cinco veces más probabilidades de morir por suicidio que las mujeres, una disparidad que se agrava entre los jóvenes de 20 a 39 años, grupo etario que concentra la mayoría de los casos tanto en San Luis Potosí como en el resto del país.
Frente a este panorama, especialistas en salud mental insisten en la necesidad de implementar estrategias integrales que aborden desde la prevención de conductas suicidas en la infancia hasta el fortalecimiento de redes de atención psicológica, además de combatir el estigma que aún persiste en torno a los trastornos mentales.
Finalmente, las autoridades sanitarias recordaron que ante cualquier señal de ideación suicida es fundamental buscar ayuda. La Línea de la Vida, 800 911 2000, permanece disponible las 24 horas para ofrecer atención inmediata y confidencial.
Aunque San Luis Potosí no encabeza las listas nacionales, su tasa de suicidios es un llamado de alerta que exige una respuesta articulada y urgente por parte del gobierno, las instituciones de salud y la sociedad en su conjunto.





