El principal desafío político para San Luis Potosí en 2026 será contener los adelantamientos electorales y garantizar el respeto a los tiempos que establece la ley, ya que los llamados “aceleres” generan ruido innecesario y pueden poner en riesgo la gobernabilidad y la estabilidad que actualmente mantiene la entidad.
Así lo advirtió el secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, quien señaló que cualquier intento por anticipar la contienda electoral provoca tensiones políticas que no abonan al desarrollo institucional del estado. Por ello, hizo un llamado directo a partidos políticos, actores públicos y eventuales aspirantes a conducirse con responsabilidad y apego a la legalidad.
El funcionario recordó que el proceso electoral 2026–2027 iniciará formalmente en noviembre del próximo año y subrayó que recientemente se realizó una reforma a la legislación electoral, la cual establece reglas claras, tiempos definidos y condiciones específicas para el desarrollo ordenado de la contienda.
Sostuvo que los tiempos electorales están perfectamente delimitados, por lo que no es momento de incurrir en comportamientos anticipados que únicamente generan incertidumbre y tensiones políticas innecesarias, afectando el clima de estabilidad que ha distinguido a San Luis Potosí.
En ese sentido, reiteró que desde la administración pública el compromiso debe mantenerse enfocado en el trabajo institucional, el servicio a la ciudadanía y el impulso de los proyectos estratégicos que encabeza el gobierno estatal.
Torres Sánchez destacó que la gobernabilidad y la estabilidad política se han consolidado como pilares del desarrollo del estado, factores que han permitido mantener un ritmo de crecimiento sostenido y posicionar a San Luis Potosí como referente nacional en distintos indicadores económicos y sociales.
Finalmente, señaló que los retos para 2026 son amplios y abarcan temas de gobernabilidad, paz social, seguridad y crecimiento económico, por lo que contener los adelantamientos y evitar conflictos políticos será una prioridad conforme se acerque el inicio formal del próximo proceso electoral.





