Ante los despidos registrados al inicio de este año dentro del Poder Judicial del Estado, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona se deslindó de cualquier tipo de intervención y subrayó que se trata de un poder autónomo, cuyas decisiones laborales no corresponden al ámbito del Ejecutivo estatal.
Desde los primeros días de enero, el Poder Judicial del Estado de San Luis Potosí inició una depuración de personal en áreas consideradas de labores complementarias, lo que derivó en la salida de trabajadores en activo, algunos de ellos con más de cinco años de antigüedad e incluso con plazas basificadas, situación que generó preocupación y molestia entre el personal afectado.
Cuestionado sobre este escenario, el mandatario estatal fue enfático al señalar que el Gobierno del Estado no tiene injerencia en las decisiones internas del Poder Judicial. “No, no, no, a ver, nosotros no podemos ahí argumentar nada. Es un poder autónomo, como siempre lo hemos dicho”, expresó al ser abordado por medios de comunicación.
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Gallardo Cardona reiteró que su administración mantiene una postura de respeto hacia los otros poderes del Estado, incluido el Legislativo, y afirmó que el Ejecutivo únicamente actuará dentro de las atribuciones que legalmente le corresponden. “Nosotros somos respetuosos del Poder Judicial, del Poder Legislativo, entonces lo que nos corresponde a nosotros, con todo gusto lo vamos a llevar”, concluyó.
Mientras tanto, los despidos al interior del Poder Judicial continúan generando inquietud entre trabajadores y observadores, quienes advierten posibles consecuencias laborales y legales derivadas de la separación de personal con derechos adquiridos, en un contexto en el que el Ejecutivo ha optado por marcar distancia y reiterar el principio de autonomía entre poderes.





