La Policía española dijo hoy que se habían confirmado al menos 39 muertes tras una colisión de trenes de alta velocidad en el sur del país registrada anoche.
Los esfuerzos para recuperar los cuerpos continúan y es probable que el número de muertos aumente. Algunos pasajeros salieron despedidos a través de las ventanas y sus cuerpos fueron encontrados a cientos de metros del lugar del accidente, dijo el presidente regional de Andalucía, Juanma Moreno.
La colisión ocurrió el domingo a las 19:45 horas locales cuando la parte trasera de un tren que transportaba a 289 pasajeros en la ruta de Málaga a la capital, Madrid, se salió de las vías y chocó contra un tren que venía de Madrid a Huelva, otra ciudad del sur de España, según el operador ferroviario Adif.
La cabeza del segundo tren, que transportaba a casi 200 pasajeros, recibió el mayor impacto, dijo el ministro de Transportes, Óscar Puente. El impacto sacó sus dos primeros vagones de la vía y los envió por una pendiente de 4 metros. Puente dijo que parecía que el mayor número de muertes ocurrió en esos vagones.
Las autoridades dijeron que todos los sobrevivientes habían sido rescatados en la madrugada, mientras que el trabajo continuaba para recuperar e identificar a los muertos.
Moreno dijo el lunes por la mañana que los servicios de emergencia seguían buscando.
«Es previsible (que se encuentren más víctimas mortales) cuando uno ve ahora mismo el amasijo de hierros que hay allí. Los bomberos han hecho un gran trabajo, pero lamentablemente cuando la maquinaria pesada levante estos vagones es muy probable que entremos mas victimas», señaló.
Moreno dijo que las autoridades también están buscando más cuerpos que puedan haber quedado en el área cercana al accidente.
El impacto fue tan fuerte, señaló, «que hemos encontrado personas fallecidas a cientos de metros del impacto (…) lo que significa que han salido disparados por la ventana».
Algunos españoles que tenían seres queridos viajando en los trenes publicaron mensajes en las redes sociales diciendo que estaban desaparecidos y suplicando por cualquier información.
La Guardia Civil abrió una oficina en Córdoba, la ciudad más cercana al accidente, para que los familiares de los desaparecidos busquen ayuda y dejen muestras de ADN que podrían usarse para identificar cuerpos.
Videos y fotos mostraron vagones de tren retorcidos y volcados bajo luces de emergencia. Los pasajeros dijeron haber salido por ventanas rotas, algunos usando martillos de emergencia para romperlas, según Salvador Jiménez, periodista de la emisora española RTVE, que estaba a bordo de uno de los trenes descarrilados.
Jiménez dijo a la cadena por teléfono el domingo que el descarrilamiento «se sintió como un terremoto».
Las autoridades dijeron que 159 personas resultaron heridas.
El choque tuvo lugar cerca de Adamuz, una localidad en la provincia de Córdoba, unos 370 kilómetros al sur de Madrid.
En Adamuz, un polideportivo se convirtió en un hospital improvisado y la Cruz Roja Española estableció un centro de ayuda ofreciendo asistencia a los servicios de emergencia y a las personas que buscaban información. Miembros de la guardia civil y la defensa civil de España trabajaron en el lugar durante toda la noche.
El Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas. «Hoy es una noche de profundo dolor para nuestro país», escribió en X.
Sánchez tenía previsto el lugar del accidente hoy, según su oficina.





