Durante 2025, alrededor de 60 restaurantes cerraron en San Luis Potosí, una cifra superior a la registrada en años anteriores y que coloca a este periodo como uno de los más difíciles para la industria restaurantera, informó Alejandro Espinosa Abaroa, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y de Alimentos Condimentados (Canirac).
El dirigente explicó que el año estuvo marcado por un incremento generalizado en los costos, tanto en insumos básicos como en obligaciones fiscales, además de un contexto económico adverso que redujo de forma significativa la afluencia de comensales. Estimó que la asistencia a restaurantes disminuyó entre 20 y 30 por ciento, lo que impactó directamente en la viabilidad de muchos negocios.
Esta combinación de factores derivó no solo en el cierre de establecimientos, sino también en recortes de personal. Espinosa Abaroa señaló que varios restaurantes optaron por reducir su plantilla para poder mantenerse a flote, con ajustes que en algunos casos alcanzaron hasta el 30 por ciento del personal.
Aunque una salida natural sería aumentar los precios de los platillos, el presidente de Canirac advirtió que esa medida podría tener un efecto contrario, al inhibir aún más el consumo, por lo que muchos negocios han optado por absorber los incrementos y hacer ajustes en otros rubros.
De cara a 2026, el sector espera un escenario más favorable; sin embargo, el inicio del año no ha sido alentador. Espinosa Abaroa detalló que en el primer mes ya se enfrentan nuevos aumentos en la canasta básica, en diversos insumos y un alza del 13 por ciento al salario, lo que impacta directamente en cuotas patronales y obligaciones ante el Seguro Social.
Finalmente, advirtió que estas presiones han comenzado a reflejarse en un aumento del desempleo, fenómeno que atribuyó directamente a la carga fiscal y a los costos operativos que enfrentan actualmente los negocios restauranteros.





