Aunque no presenta un deterioro tan avanzado como la ciclovía de Himno Nacional, la infraestructura ciclista ubicada en la avenida Venustiano Carranza muestra señales claras de abandono, tanto en su trazo como en el entorno comercial que la acompaña.
Más allá del debate sobre una posible afectación económica al comercio del llamado Corredor Cultural Carranza, usuarios y colectivos coinciden en que la ciclovía requiere atención inmediata para reponer infraestructura dañada. Entre los principales problemas se encuentra la ausencia de boyas que delimitaban el carril, muchas de las cuales han desaparecido o se encuentran destruidas, así como el desgaste casi total de la señalética vertical y horizontal, incluida la pintura en el pavimento.
Ciclistas que utilizan de manera cotidiana esta vía señalan que la falta de mantenimiento no contribuye al impulso de la movilidad sustentable y, por el contrario, incrementa los riesgos al permitir la invasión constante de automóviles. En varios tramos se observan bolardos dañados, presuntamente por impactos de vehículos, además de marcas viales prácticamente invisibles.
El colectivo Pedaleando SLP recordó que ya se cumplió un año desde la presentación del “Plan Maestro de Ciclovías” por parte del Instituto Municipal de Planeación, sin que hasta ahora se haya informado sobre avances concretos en ninguna de sus etapas. De acuerdo con el colectivo, en ese periodo no se ha construido ni rehabilitado un solo kilómetro de ciclovía en la capital potosina.
Las ciclovías de Himno Nacional y Venustiano Carranza —ambas instaladas durante el trienio del entonces alcalde Xavier Nava— son señaladas como las más descuidadas, siendo la de Carranza la más controversial debido a las críticas que la responsabilizan del declive comercial por la reducción de espacios de estacionamiento.
La invasión vehicular es actualmente el problema más recurrente. A diario se reportan automóviles estacionados sobre el carril ciclista, ya sea de forma permanente o bajo el argumento de permanecer “solo unos minutos” para carga y descarga, lo que obliga a los ciclistas a incorporarse al flujo vehicular.
Usuarios y colectivos insistieron en la necesidad de que el Ayuntamiento cumpla con lo establecido en la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, y destine recursos para mejorar la infraestructura ciclista, garantizando condiciones de seguridad para quienes optan por medios de transporte no motorizados.





