La visita presidencial de Claudia Sheinbaum Pardo a San Luis Potosí, con motivo de la inauguración de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, se transformó en una pasarela de funcionarios y figuras de Morena, quienes aprovecharon el evento para medir su nivel de popularidad entre gritos, aplausos y solicitudes de fotografía.
El arribo al nuevo campus universitario fue complicado. La tierra aún floja obligó a los asistentes a sortear montículos para poder ingresar. La organización fue deficiente: el público se agolpó intentando encontrar asientos que resultaron insuficientes, mientras que la prensa fue ubicada al fondo, en un espacio reducido, con pocos lugares y sin condiciones adecuadas. Varios reporteros permanecieron de pie durante todo el acto, y quienes llegaron después de las 10:45 horas ya no pudieron ingresar.
Desde los asientos de primera fila, al son huasteco, distintos cuadros morenistas se levantaban constantemente para tomarse fotografías. Entre ellos estuvieron Rita Ozalia Rodríguez, presidenta estatal de Morena; los diputados locales Cuautli Badillo, Carlos Arreola, Emilio Rosas y Roberto García; así como el diputado federal Gabino Morales. Incluso invitaron a integrarse a la fotografía a Juan Carlos Valladares, quien se mostró visiblemente incómodo.
Uno de los personajes que generó mayor alboroto a su llegada fue el presidente municipal de Soledad de Graciano Sánchez, Juan Manuel Navarro, lo que no pasó desapercibido, considerando que la universidad se ubica en ese municipio. También hubo muestras de apoyo dirigidas a instituciones como el CBTIS.
Entre los asistentes se encontraban funcionarios del sector educativo, como Juan Carlos Torres, secretario de Educación del Gobierno del Estado; Ricardo Daniel Centeno Trejo, director del Cobach; José Luis Castro, titular del Instituto Estatal para la Educación de los Adultos; y David Vázquez, del Colegio de San Luis, entre otros.
A las 11:22 de la mañana de este sábado 7 de febrero, arribó la presidenta Sheinbaum. De fondo, a todo pulmón, se escuchó La Bruja, interpretada por Los Monarcas del Papaloapan, mientras el público agitaba matracas y lanzaba consignas. Sin embargo, el grito más ensordecedor se registró cuando fue anunciado el gobernador Ricardo Gallardo Cardona.
Durante el acto, algunos asistentes levantaron pancartas verde fosforescente con la leyenda: “El Morro está contigo, Gober”. A pesar del carácter institucional del evento, el ambiente estuvo marcado por murmullos constantes y falta de solemnidad.
La tensión se hizo evidente cuando tomó la palabra el secretario de Educación Pública, Mario Delgado. Desde distintos puntos del público, maestros potosinos corearon repetidamente una sola exigencia: “homologación”. Aunque otros asistentes intentaron contener los reclamos, la inconformidad fue notoria.
A lo largo del evento, la polarización política fue constante entre los invitados, integrados en su mayoría por habitantes de colonias aledañas. Llamó la atención la ausencia del sector empresarial, que no tuvo presencia visible en este encuentro presidencial.





