A las puertas de La Clementina, un fraccionamiento del municipio de Concordia, en Sinaloa, cinco coronas fúnebres y doce veladoras recuerdan a los mineros secuestrados a finales de enero. Los cuerpos de José Ángel Hernández Vélez, Ignacio Aurelio Salazar Flores, José Manuel Castañeda Hernández, José Antonio Jiménez y Jesús Antonio de la O, empleados de la minera canadiense Vizsla Silver, ya fueron identificados. Otros cinco trabajadores permanecen desaparecidos.
Los cuerpos fueron hallados en fosas clandestinas localizadas en este municipio, a casi 300 kilómetros al sur de Culiacán. La ofrenda floral cubre parte del acceso al campamento donde se hospedaban los trabajadores.
De acuerdo con información oficial, el 23 de enero un grupo armado vinculado a la facción conocida como Los Chapitos irrumpió en el lugar y privó de la libertad a una decena de empleados. Posteriormente, al menos cinco fueron asesinados y enterrados en fosas ubicadas en la comunidad de El Verde, a 15 kilómetros del campamento.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Sinaloa informó que las fosas fueron localizadas el 5 de febrero tras denuncias ciudadanas y declaraciones de cuatro presuntos integrantes del grupo criminal detenidos días antes. En un primer momento se encontraron dos fosas con diez cuerpos; posteriormente se localizaron cuatro más.
La Fiscalía estatal confirmó la exhumación de cuatro cuerpos adicionales entre el 9 y 10 de febrero. Desde entonces, unidades del Servicio Médico Forense ingresan y salen de la zona, donde también se ha instalado un campamento de colectivos de búsqueda como Tesoros Perdidos, Uniendo Corazones y Por las Voces Sin Justicia.
Familiares de personas desaparecidas esperan que entre los restos localizados puedan identificarse otros casos pendientes. “Quiero verlo por mí misma, descartar que no esté mi hermano en una de esas fosas”, expresó Alicia Gómez, quien busca a Kevin Osbaldo Gómez, desaparecido en junio de 2025.
La Guardia Nacional mantiene filtros de seguridad en los accesos, permitiendo únicamente el ingreso a personal de la Fiscalía General de la República y la Comisión Nacional de Búsqueda. Mientras tanto, las buscadoras continúan revisando coordenadas y mapas en espera de autorización para ingresar.
Concordia, tradicional destino turístico cercano a Mazatlán, enfrenta ahora un escenario marcado por la violencia. La tragedia ocurre a pocos días del inicio del Carnaval de Mazatlán, uno de los eventos más importantes del país, en una región donde la presencia militar se ha intensificado.
La zona que solía atraer visitantes por sus pueblos pintorescos y su oferta gastronómica hoy se encuentra bajo resguardo de fuerzas federales, en medio de investigaciones que buscan esclarecer lo ocurrido y determinar el paradero de los cinco trabajadores aún desaparecidos.





