A las 5:04 horas del 28 de septiembre de 2025, cámaras del sexto piso del hotel Hyatt en San Luis Potosí registraron a una mujer de 28 años salir de su habitación y caminar por el pasillo. Minutos después ingresó a la habitación 616. Casi dos horas más tarde, personal del hotel, su pareja y elementos de seguridad acudieron al cuarto.
La joven (quien utiliza el nombre ficticio de Valeria) fue diagnosticada con sonambulismo desde la infancia. De acuerdo con su testimonio, despertó dentro de la habitación sin recordar cómo llegó ahí y en estado de desorientación. Posteriormente acudió ante autoridades para denunciar una presunta agresión sexual.
El señalado es Guillermo Baeza Prado, quien fue detenido la mañana de ese mismo día y trasladado ante el Ministerio Público. Horas después fue liberado, luego de que la autoridad determinara irregularidades en el procedimiento de puesta a disposición.
Peritajes médicos practicados a la denunciante reportaron lesiones recientes en zona genital, mientras que un dictamen psicológico posterior refirió síntomas compatibles con estrés postraumático. La defensa del acusado sostuvo que no existieron elementos suficientes para acreditar el delito y señaló que no se encontró material genético en los exámenes forenses.
La Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí resolvió el no ejercicio de la acción penal al considerar que no se acreditaron los elementos del tipo penal de violación. La defensa de la denunciante ha manifestado su inconformidad con la determinación y analiza los recursos legales correspondientes.
El caso ha generado debate en torno al consentimiento en contextos de alteraciones del estado de conciencia, así como cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés debido a vínculos profesionales entre integrantes del despacho defensor y funcionarios estatales, situación que ha sido rechazada por el secretario general de Gobierno.
Hasta el momento, el acusado y la empresa vinculada a su familia no han emitido un posicionamiento público adicional.





