Libreros europeos han detectado un incremento inusual en la compra masiva de libros especializados, un fenómeno que investigadores vinculan con empresas dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial (IA), las cuales buscan digitalizar ejemplares para utilizarlos en el entrenamiento de sus modelos.
El caso comenzó cuando el librero español Marçal Font detectó pedidos con elevados costos de envío y patrones de compra poco habituales. Tras investigar junto con el especialista tecnológico Xavi Vinaixa, concluyó que los libros eran enviados a centros logísticos en Estados Unidos donde presuntamente son escaneados y procesados para alimentar sistemas de IA.
De acuerdo con los investigadores, los ejemplares son adquiridos a través de plataformas de compraventa y enviados a empresas que ofrecen servicios de digitalización. Aunque el destinatario final no siempre puede identificarse, diversas investigaciones apuntan a compañías tecnológicas dedicadas al desarrollo de modelos de inteligencia artificial.
Las sospechas cobraron fuerza tras una investigación de The Washington Post, que reveló documentos judiciales relacionados con Anthropic, desarrolladora del modelo Claude. Según esos documentos, la empresa impulsó el denominado Project Panama, un programa para digitalizar grandes volúmenes de libros impresos mediante un proceso que implica separar las páginas para facilitar su escaneo, destruyendo el ejemplar físico.
Especialistas explican que los libros representan una fuente de información de alta calidad para entrenar modelos de IA, debido a que contienen conocimiento revisado, estructurado y especializado, a diferencia de gran parte del contenido disponible en internet.
Sin embargo, este proceso ha abierto un debate sobre la protección del patrimonio bibliográfico y los derechos de autor. Expertos advierten que, conforme aumente la demanda de datos, las empresas podrían buscar materiales menos protegidos, como publicaciones locales, boletines comunitarios o documentos históricos que no forman parte de los grandes catálogos editoriales.
El uso de obras protegidas para entrenar inteligencia artificial también ha derivado en litigios internacionales. Medios como The New York Times han demandado a empresas tecnológicas por presuntas violaciones a los derechos de autor al utilizar millones de artículos para desarrollar modelos de IA.
Académicos y especialistas consideran que el principal desafío no es únicamente la digitalización de libros, sino la posible concentración del conocimiento en manos de empresas privadas. Advierten que, sin mecanismos de preservación y acceso público, una parte importante del patrimonio intelectual podría convertirse en información controlada por plataformas tecnológicas.





