A más de dos años del accidente ocurrido en el antro Rich, autoridades judiciales realizaron la entrega del local donde sucedieron los hechos, pese a que el proceso penal derivado del caso continúa sin resolverse y sin que existan servidores públicos vinculados a proceso.
La diligencia se llevó a cabo dos años, dos meses y 20 días después del accidente registrado el 7 de junio de 2024, cuando el colapso de una balaustrada en el acceso al establecimiento provocó la muerte de dos estudiantes y dejó lesionadas a otras diez personas.
De acuerdo con los padres de las víctimas, durante la entrega del inmueble el Ministerio Público no presentó un acta oficial que acreditara formalmente el procedimiento relacionado con el local 303 de Plaza Alttus, donde operaba el centro nocturno.
Durante la diligencia, personal de la Fiscalía General del Estado notificó al representante de la parte receptora que el inmueble quedaba oficialmente entregado, aunque el proceso judicial permanece abierto.
Hasta el momento, tres personas han sido imputadas por el caso y permanecen en prisión desde hace dos años. Sin embargo, ninguna autoridad o servidor público ha sido sujeto a alguna etapa procesal por los hechos.
El accidente ocurrió durante un evento en el que fue invitado un creador de contenido para atraer asistentes. La concentración de jóvenes en el acceso provocó que la estructura cediera y al menos 12 personas cayeran desde una altura superior a siete metros hacia la explanada del edificio. Dos de ellas perdieron la vida.
De acuerdo con el avance de la investigación, los imputados abandonaron el lugar tras el accidente y posteriormente fueron detenidos en otra entidad del país. Según los testimonios integrados en la carpeta de investigación, no existe constancia de que hubieran auxiliado a las víctimas antes de huir.





