A partir del 3 de noviembre, estudiantes de educación básica en San Luis Potosí deberán mantener fuera de uso sus celulares y otros dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar, salvo en los casos previstos por la reforma a la Ley de Educación aprobada por el Congreso del Estado.
La medida restringe el uso personal y no pedagógico; no ordena retirar los teléfonos a los estudiantes. Podrán utilizarse cuando el personal docente establezca una finalidad educativa, ante una emergencia, por motivos de salud o para garantizar un derecho reconocido por la ley. La regulación comprende los servicios de educación básica, incluidas primarias y secundarias públicas y privadas.
Durante la discusión se planteó, entre otros ejemplos, que un alumno podría necesitar su teléfono para alertar sobre una situación de riesgo dentro del plantel. La excepción por emergencia permite atender ese tipo de circunstancias sin convertir la restricción en una prohibición absoluta.
La reforma deja a las autoridades educativas y a las instituciones competentes la definición de las medidas necesarias para aplicarla. El dictamen aprobado no establece un procedimiento general para recoger o resguardar los aparatos.
La iniciativa fue enviada por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona y modificada durante su análisis legislativo. El Pleno la avaló por unanimidad, con 23 votos a favor. Su entrada en vigor quedó fijada para el 3 de noviembre de 2026, después de su publicación en el Periódico Oficial del Estado.





