La reducción gradual de la jornada laboral podría aumentar hasta 20 % los costos de nómina de algunas empresas que necesiten contratar personal o reorganizar turnos, estimó Mauricio Mahbub Tamez, presidente de Canaco-Servytur en San Luis Potosí. Aclaró que el efecto dependerá del tamaño y la actividad de cada negocio; no se trata de una proyección para todas las empresas.
Mahbub señaló que el ajuste podría sentirse más en establecimientos que deben operar durante horarios amplios o de forma continua, como hoteles, clínicas, hospitales y laboratorios. En esos casos, mantener la cobertura con menos horas de trabajo por persona exigiría redistribuir turnos o incorporar trabajadores, explicó.
Para las pequeñas y medianas empresas, el dirigente planteó anticipar cambios en su organización e invertir en digitalización, automatización y mejoras de productividad. Advirtió que el reto será sostener los servicios sin comprometer la viabilidad de los negocios más pequeños.
La reforma ya fue aprobada, pero la jornada de 40 horas no se aplicará de inmediato. El calendario oficial prevé pasar de 48 horas semanales en 2026 a 46 en 2027, con reducciones posteriores de dos horas por año hasta llegar a 40 horas en 2030, sin disminuir salarios ni prestaciones.
La estimación de Mahbub describe un posible costo para ciertos empleadores. No establece cuánto aumentarán efectivamente las nóminas ni considera por sí sola las distintas formas en que cada empresa podría adaptar sus operaciones.





