El diputado Héctor Serrano Cortés calificó la toma de las instalaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) como una maniobra para desviar la atención de la recomendación emitida a raíz de su queja contra el rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Alejandro Zermeño Guerra. Se trata de una interpretación del legislador, no de un motivo acreditado de la protesta.
La Recomendación 10/2026 concluyó que declaraciones del rector vulneraron los derechos de Serrano a la igualdad, la no discriminación y el trato digno. La queja fue presentada el 6 de abril, después de que Zermeño cuestionara públicamente el origen y la formación académica del diputado durante la discusión sobre las pensiones universitarias.
Entre las medidas solicitadas por la CEDH figuran una disculpa pública, dar vista al Órgano Interno de Control, registrar al legislador como víctima y brindar capacitación en no discriminación y trato digno. Serrano afirmó que no ha recibido la atención psicológica contemplada en la reparación integral y pidió que se cumpla la recomendación.
Sus declaraciones ocurren después de que el Consejo Directivo Universitario acordara por unanimidad no aceptar la recomendación y encargara a la Abogacía General comunicar formalmente esa decisión con sus argumentos jurídicos.
El coordinador de la bancada del PVEM sostuvo que agotará las vías legales a su alcance, incluidas acciones civiles, denuncias y solicitudes de derecho de réplica. También mencionó la posibilidad de acudir a instancias internacionales. Descartó, en cambio, impulsar una reforma legislativa por este caso.
Serrano afirmó que el rechazo de recomendaciones podría afectar también a otras personas que acudan a la CEDH. Hasta ahora, la decisión del CDU y los señalamientos del diputado muestran que la controversia continúa abierta.





