El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, cuestionó la designación de Benjamín Pérez Álvarez como fiscal anticorrupción. A su juicio, la trayectoria del nuevo funcionario y sus vínculos políticos pueden generar dudas sobre la independencia con la que conducirá el organismo.
Galindo sostuvo que el cargo requiere una sólida experiencia jurídica y una imparcialidad que no esté sujeta a cuestionamientos. Consideró que el paso de Pérez Álvarez por distintas administraciones públicas y su cercanía con un grupo político hacen necesario examinar esas condiciones. El nuevo fiscal es licenciado en Derecho y se desempeñaba como secretario general del Ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez antes de su nombramiento.
El alcalde reconoció que cumplir con los requisitos legales para ocupar el puesto puede hacer válida la designación, pero insistió en que esos requisitos, por sí solos, no resuelven sus dudas sobre la experiencia necesaria para dirigir la Fiscalía. También calificó el nombramiento como conveniente para el escenario electoral de 2027, aunque no explicó qué efecto concreto prevé en la contienda.
Galindo cuestionó además cómo se desarrolló la sesión del Congreso: mencionó la ausencia de seis legisladores, versiones sobre un posible cambio de horario y la diferencia entre el escrutinio y el resultado anunciado. Durante el conteo se registraron 17 votos a favor de Pérez Álvarez; la Directiva informó después que obtuvo 18, sin aclarar públicamente esa variación.





