La Alianza Mexicana de Organización de Transportistas anunció una manifestación para el próximo martes 1 en el Palacio Legislativo de San Lázaro, con el objetivo de exigir a los diputados dar marcha atrás a las reformas al artículo 123 de la Ley General de Aguas Nacionales.
De acuerdo con Raúl Torres Mendoza, en la protesta participarán más de 600 operadores de pipas, quienes podrían verse afectados por la modificación legal que —señalan— criminaliza el transporte de agua hacia zonas donde existe desabasto.
Los transportistas advirtieron que la reforma podría generar un problema social, ya que en muchas comunidades el suministro de agua depende de este tipo de distribución, por lo que limitar o sancionar esta actividad impactaría directamente a la población.
Por su parte, Francisco Ávalos González explicó que la movilización busca defender su derecho a trabajar y evitar la aplicación de una normativa que consideran perjudicial para el sector.
Los inconformes señalaron que, de no atenderse sus demandas, podrían intensificar las acciones de protesta, al considerar que la reforma no solo afecta a los transportistas, sino también a miles de personas que dependen del suministro de agua mediante pipas.





