Cuba sufrió este lunes un apagón total luego de que el Sistema Electroenergético Nacional registrara una “desconexión total”, informó la empresa estatal Unión Eléctrica.
La interrupción dejó sin electricidad a casi toda la población del país, cercana a los 10 millones de habitantes, y representa el sexto colapso completo del sistema eléctrico registrado en aproximadamente un año y medio.
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha informado las causas del incidente. El Ministerio de Energía y Minas de Cuba se limitó a señalar que se activaron los protocolos para restablecer el servicio y descartó que el apagón se deba a una falla específica en alguna de las centrales termoeléctricas del país.
De acuerdo con reportes de la televisión estatal, la caída del sistema ocurrió alrededor de las 13:40 horas local. El restablecimiento del suministro podría tomar tiempo debido a la complejidad del sistema eléctrico cubano, que opera como una red compuesta por varias “islas” de generación independientes.
Reiniciar el sistema desde cero es un proceso técnico complejo que, en algunos casos, puede extenderse durante varios días. En 2022, tras el paso del Huracán Ian, las autoridades tardaron aproximadamente una semana en restablecer completamente el suministro eléctrico en la isla.
El apagón masivo vuelve a evidenciar la fragilidad del sistema energético cubano, basado principalmente en centrales termoeléctricas antiguas de origen soviético y altamente dependiente de las importaciones de petróleo.
Actualmente, alrededor de dos terceras partes de la energía que consume el país dependen de combustibles importados, principalmente provenientes de Venezuela y México.
La situación energética se ha agravado en los últimos meses tras las medidas impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó con imponer aranceles a los países que exporten combustible hacia La Habana.
En el día a día, los cubanos enfrentan cortes eléctricos programados que en algunas regiones pueden superar las 24 horas. Sin embargo, una desconexión total del sistema es un escenario mucho más crítico, ya que paraliza por completo la actividad económica y los servicios públicos.
El nuevo apagón ocurre en medio de una profunda crisis económica que se arrastra desde la pandemia. Desde entonces, el producto interno bruto del país ha caído cerca de un 15%, mientras que aproximadamente el 20% de la población —principalmente jóvenes— ha emigrado.
La caída del sistema eléctrico también coincide con el anuncio de nuevas medidas económicas por parte del gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel, que prevé permitir a cubanos residentes en el extranjero invertir y poseer empresas en la isla, en un intento por atraer capital y reactivar la economía.
En paralelo, la crisis energética, la escasez de alimentos y combustibles y las restricciones políticas han alimentado el descontento social. En las últimas semanas se han registrado cacerolazos, protestas estudiantiles en la Universidad de La Habana y manifestaciones frente a sedes del Partido Comunista de Cuba.
Las autoridades confirmaron que al menos cinco personas fueron detenidas tras una protesta ocurrida durante el fin de semana frente a una sede del partido gobernante.





