Aunque afirmó respetar la decisión de las y los diputados, el vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, Tomás Cruz Perales, calificó como innecesaria la reciente reforma electoral que obliga a los partidos políticos a postular únicamente mujeres en la próxima contienda por la gubernatura del estado.
La iniciativa fue presentada el pasado 5 de diciembre por el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (Ceepac) y aprobada por el Congreso del Estado el domingo 14 de diciembre. Al respecto, Cruz Perales reconoció que no esperaba que la propuesta avanzara, pero no solo fue avalada, sino que —dijo— se hizo de manera acelerada y sin un debate público amplio.
“Lo hicieron de noche, a escondidas y de una manera fast track. En apenas una semana fue sometida a votación e incluso sesionaron en domingo”, señaló el vocero, al cuestionar la premura con la que se aprobó la reforma.
Desde la postura de la Iglesia, explicó que si bien se respetan las determinaciones del Poder Legislativo, no existía urgencia para modificar la Constitución local. Consideró que el tema debió trabajarse con mayor tiempo, diálogo y apertura hacia la sociedad.
“Tenía que haberse consolidado con la opinión pública”, subrayó, al advertir que la forma en que se aprobó ha generado inconformidades en distintos sectores, incluso entre colectivos feministas, debido a la falta de consulta previa.
Cruz Perales también expresó su preocupación por las implicaciones jurídicas de la reforma, al considerar que podría vulnerar derechos constitucionales, particularmente el derecho de los ciudadanos a votar y ser votados.
“El hecho de que haya un estado donde los varones no pueden ser votados es un derecho que está en la Constitución y tenía que haberse respetado”, afirmó, al señalar que este escenario abre la puerta a la presentación de acciones de inconstitucionalidad.
El vocero de la Arquidiócesis sostuvo que la reforma resulta innecesaria, ya que en México se han logrado avances significativos en materia de paridad de género a través de otros mecanismos. Como ejemplo, mencionó la llegada de una mujer a la Presidencia de la República sin que existiera una imposición legal de este tipo.
“No había por qué poner ese tipo de candados”, dijo, al plantear que el impulso a las candidaturas femeninas pudo haberse trabajado desde el interior de los partidos políticos, sin necesidad de reformar la Constitución local.
Recordó que incluso el partido en el gobierno federal modificó sus estatutos internos para postular a una mujer, lo que —a su juicio— pudo replicarse en el ámbito estatal mediante acuerdos partidistas y no a través de una reforma constitucional que hoy genera controversia jurídica y social.





