Las iniciativas que buscan reservar candidaturas a gubernaturas exclusivamente para mujeres, como las que han generado debate en San Luis Potosí y Nuevo León, deben analizarse con cautela para evitar que se conviertan en mecanismos de nepotismo o simulación política, advirtió la consejera del Instituto Nacional Electoral, Dania Paola Ravel Cuevas.
La consejera explicó que el debate en torno a estas acciones afirmativas es complejo, ya que por un lado buscan fortalecer la participación política de las mujeres, pero por otro obligan a vigilar que desde el poder no se intente influir o decidir quién sucederá en un cargo público.
Ravel Cuevas señaló que descalificar a una mujer al afirmar que llegó a un puesto por ser “la esposa de” o “la pariente de” un político puede constituir violencia política en razón de género, ya que se minimizan sus méritos y trayectoria propia dentro de la vida pública.
Sin embargo, también subrayó que es necesario analizar con seriedad posibles casos de nepotismo o intentos de sucesión política impulsados desde el poder, y aclaró que revisar estas prácticas no debe interpretarse automáticamente como violencia política de género contra las mujeres.
Reto electoral rumbo a 2027
De cara a los procesos electorales de 2027, la consejera consideró que uno de los principales desafíos para las autoridades electorales será evitar simulaciones en el cumplimiento de las cuotas de género.
Recordó antecedentes como los casos conocidos como “las Juanitas” o “las Manuelitas”, cuando algunos partidos políticos postularon mujeres para cumplir con requisitos de paridad y posteriormente las sustituyeron para que los cargos fueran ocupados por hombres.
Ante este escenario, Ravel Cuevas llamó a fortalecer la vigilancia institucional para impedir que la legislación en materia de igualdad política sea burlada y garantizar que las acciones afirmativas realmente contribuyan a ampliar la participación de las mujeres en los espacios de poder.





