Tras las críticas de fieles católicos por la falta de intervención gubernamental para proteger templos e inmuebles del Centro Histórico durante la marcha del Día Internacional de la Mujer, el secretario general de Gobierno del Estado, J. Guadalupe Torres Sánchez, señaló que no debe perderse de vista el origen de la protesta: la violencia contra las mujeres.
“Creo que ese tema hay que asumir perfectamente la corresponsabilidad que nos corresponde”, expresó el funcionario.
Torres Sánchez explicó que el Gobierno del Estado ofreció reparar los daños ocasionados durante la manifestación del pasado 8 de marzo; sin embargo, hasta el momento no se ha recibido una respuesta favorable por parte de la Iglesia católica.
“Nosotros somos muy respetuosos. Creo que hay una corresponsabilidad de ese tipo de edificios históricos. Cada uno debe de asumir su responsabilidad, como sucedió al lado del edificio de la rectoría”, agregó.
De acuerdo con un dictamen del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la afectación en el templo de La Compañía, ubicado en la calle Álvaro Obregón, asciende a un millón 988 mil 736 pesos.
El caso se da en medio de un debate más amplio sobre las formas de protesta en las movilizaciones feministas. La iconoclasia —que implica la intervención o daño a monumentos y símbolos públicos— ha sido utilizada como mecanismo de denuncia frente a la violencia de género y la desigualdad.
Por su parte, sectores religiosos han reiterado la necesidad de garantizar la protección de los inmuebles históricos durante este tipo de manifestaciones, lo que abre una discusión sobre el equilibrio entre el derecho a la protesta y la preservación del patrimonio.





