El senador Miguel Ángel Yunes Márquez, cuya afiliación a Morena había sido recibida con bombo y platillo, se echó para atrás y decidió no formar parte de la 4T, aunque seguirá siendo parte de la bancada mayoritaria.
El veracruzano, que el año pasado brincó del PAN a Morena para aportar el voto decisivo con el que la 4T consumó la reforma al Poder Judicial, envió un escrito a la lideresa de Morena, Luisa María Alcalde, para informar de su decisión, la cual, dijo, tomó después de escuchar «algunas voces» que no estaban de acuerdo con su afiliación.
A mediados de febrero, después de que en el Senado recibiera su carnet de afiliación, la Gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, protestó y de inmediato exigió a la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena que el legislador jarocho no fuera admitido, involucrado como estaba, alegó, en delitos de lavado de dinero.
«Estoy convencido de que en los momentos cruciales que vive México todos debemos sumar nuestras voluntades para enfrentar unidos los retos, que son enormes. En ese ánimo, y enterado de algunas voces que no están de acuerdo con mi afiliación, he tomado las siguientes decisiones:
«Continuar apoyando las acciones que emprenda en bien de México la Presidenta de la República; mantenerme como integrante del grupo parlamentario de Morena en el Senado de la República, donde represento al Estado de Veracruz, (y) retirar mi solicitud de afiliación a Morena», posteó.