Los diputados de SLP reciben más de 320 mil pesos en diciembre, resultado de un salario bruto mensual de 132 mil pesos y de prestaciones históricas que incrementaron de forma considerable sus ingresos durante la temporada decembrina, de acuerdo con información sobre las finanzas del Congreso del Estado.
Con un salario bruto de 132 mil pesos mensuales y gracias a las canonjías históricas que persisten en el Congreso de San Luis Potosí, las y los diputados cerraron el año con ingresos extraordinarios que engrosaron de forma notable sus cuentas durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo.
De acuerdo con información recabada sobre las finanzas legislativas, cada uno de los 27 integrantes de la actual Legislatura tiene derecho a 70 días de aguinaldo, cubiertos con recursos públicos, lo que se traduce en 226 mil 380 pesos netos, es decir, ya descontadas las obligaciones fiscales.
A este monto se suma el salario correspondiente al mes de diciembre, que representa 97 mil pesos netos adicionales por legislador o legisladora. En conjunto, cada integrante del Congreso pudo disponer de más de 323 mil pesos líquidosdurante el cierre del año, lo que representa un gasto superior a 8.7 millones de pesos entre todos.
Síguenos en Facebook y mantente siempre informado
En su balance de 2025 sobre el desempeño del Poder Legislativo, la organización Ciudadanos Observando señaló que la Junta de Coordinación Política (Jucopo) mantuvo los apoyos extraordinarios para diputadas y diputados, entre ellos 7 mil 500 pesos mensuales en vales de gasolina, beneficios que se suman a los ingresos formales.
La organización también ha insistido en la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos del Congreso del Estado, al considerar que estos privilegios contrastan con el contexto económico que enfrenta la mayoría de la población potosina y con los recortes presupuestales en otros sectores prioritarios.
Mientras tanto, las prestaciones legislativas continúan vigentes sin modificaciones sustanciales, consolidando un esquema de ingresos que coloca a las y los diputados de San Luis Potosí entre los funcionarios mejor remunerados del estado, incluso en periodos de austeridad y ajuste presupuestal.





