El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, reconoció que existe inconformidad entre vecinos de Lomas Tercera y Cuarta Sección por la autorización de un proyecto de vivienda vertical en la zona, aunque aseguró que hay “cierta confusión” sobre las características del desarrollo.
Explicó que personal de la Dirección de Desarrollo Urbano ya sostuvo reuniones con habitantes para aclarar dudas y precisó que el edificio no contempla nueve niveles, como ha circulado entre los colonos, sino seis pisos. Añadió que el proyecto se encuentra dentro de los parámetros establecidos en el Plan de Desarrollo Urbano vigente.
El edil sostuvo que la vivienda vertical es una alternativa ante la falta de reservas territoriales para crecimiento horizontal en la capital y subrayó que existen otros desarrollos similares en la ciudad. No obstante, ofreció reunirse personalmente con los vecinos para escuchar sus preocupaciones.
Galindo afirmó que el proyecto cuenta con factibilidades en materia de agua potable y drenaje, aspectos que suelen generar mayor inquietud. Reconoció que el impacto vial representa un reto más complejo, aunque reiteró la disposición al diálogo. También señaló que el desarrollo cumple con los límites de altura y densidad permitidos, lo que impide construcciones de mayor escala.
Advirtió que, en caso de que el desarrollador exceda lo autorizado, el Ayuntamiento no permitirá la continuación de la obra.
Vecinos denuncian irregularidades
Por su parte, habitantes de Lomas Tercera y Cuarta Sección manifestaron su rechazo al proyecto, al señalar que el Ayuntamiento otorgó licencia para un edificio de nueve niveles con 33 departamentos y tres locales comerciales en una zona que, aseguran, está establecida como suelo residencial en sus escrituras.
Los inconformes sostienen que el área fue considerada históricamente como habitacional 2H y que, aunque el Plan Municipal de Desarrollo 2021 contempla la posibilidad de cambio a 2HB, este debe cumplir lineamientos específicos y contar con aceptación vecinal, lo cual —afirman— no ocurrió.
Advirtieron que la colonia enfrenta problemas de estacionamiento, cortes frecuentes de agua y fallas en el suministro eléctrico, además de contar con una red de drenaje con más de 40 años de antigüedad que, aseguran, no soportaría la carga adicional.
Recordaron que en agosto pasado se registró un episodio de contaminación de agua potable con drenaje en la zona, lo que incluso derivó en hospitalizaciones. También mencionaron que otro edificio en el sector provocó colapsos en la red sanitaria.
Los vecinos señalaron que acudieron a la Unidad Administrativa Municipal para solicitar copia del estudio técnico que respalda la autorización y cuestionaron que, conforme a la fórmula de densidad, el máximo permitido sería de 29 departamentos. Aseguran que la autoridad defendió la validez del permiso y les sugirió recurrir al amparo.
El conflicto abre nuevamente el debate sobre densificación urbana, infraestructura y participación ciudadana en la capital potosina.





