La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de San Luis Potosí dio a conocer un informe sobre la situación de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y los padecimientos de salud mental en los centros penitenciarios de la entidad, con base en datos actualizados a marzo de 2026.
De acuerdo con el reporte emitido por la Unidad de Transparencia, el Centro Estatal de Reinserción Social de San Luis Potosí, conocido como La Pila, concentra la mayor incidencia de ETS, con 37 casos activos. De estos, 27 corresponden a mujeres y 10 a hombres. Entre los padecimientos detectados destacan 22 diagnósticos de sífilis, 14 casos de VIH y uno de Hepatitis C. Las autoridades señalaron que las personas privadas de la libertad reciben atención médica integral a través de CAPASITS, incluyendo tratamientos antirretrovirales y estudios periódicos de control.
En el caso del Centro de Reinserción Social de Ciudad Valles, se reportaron siete hombres con ETS, distribuidos en tres casos de VIH, tres de sífilis y uno de hepatitis. En este centro, los tratamientos se aplican de forma diferenciada, con seguimiento médico continuo y, en algunos casos, decisiones individuales de los pacientes sobre su atención.
En contraste, los centros penitenciarios de Rioverde, Tancanhuitz y Tamazunchale no registran casos de ETS, aunque mantienen programas de prevención, detección oportuna y promoción de la salud, incluyendo distribución de preservativos y valoraciones médicas periódicas.
El informe también revela un panorama relevante en materia de salud mental dentro de los penales del estado. En total, se contabilizan 312 personas privadas de la libertad con algún diagnóstico, siendo nuevamente La Pila el centro con mayor concentración, al registrar 242 casos, de los cuales 162 corresponden a mujeres y 80 a hombres.
Los diagnósticos abarcan desde depresión y ansiedad hasta trastornos psicóticos, esquizofrenia paranoide, trastornos de personalidad y afectaciones derivadas del consumo de sustancias, además de lesiones cerebrales y trastornos orgánicos en otros centros penitenciarios.
En cuanto a la capacidad de atención, el informe evidencia diferencias significativas entre centros. Mientras La Pila cuenta con un equipo conformado por médicos, psicólogos y trabajadores sociales, otros centros como Tamazunchale operan con recursos limitados, incluso con un solo médico para atender a la población diagnosticada.
Las autoridades indicaron que, para atender esta problemática, se implementan programas de psicoterapia individual y grupal, uso de telemedicina en coordinación con instituciones especializadas y tratamientos farmacológicos, además de protocolos para la prevención de conductas suicidas y programas contra adicciones.





