La falta de autonomía financiera en la UASLP ha generado un freno en la planeación de su crecimiento académico e institucional, al no existir avances en la iniciativa presentada desde la Legislatura anterior ante el Congreso del Estado, advirtió el rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Alejandro Zermeño Guerra. El funcionario señaló que la ausencia de certeza presupuestal impide a la institución proyectar su desarrollo a mediano y largo plazo.
En entrevista, Zermeño Guerra explicó que, ante este escenario, la universidad no cuenta actualmente con proyectos de infraestructura confirmados para el año 2026, lo que limita su capacidad de expansión y consolidación. “Si hoy me preguntas qué proyectos de crecimiento tengo, te diría que ninguno con certeza, porque no tengo certeza de mañana recibir el recurso”, afirmó, al subrayar que la planeación universitaria depende directamente de la estabilidad financiera.
El rector detalló que la propuesta de autonomía financiera, entregada tanto a la legislatura anterior como a la actual, plantea que la máxima casa de estudios reciba de manera gradual hasta el 3 por ciento del producto interno bruto estatal hacia el año 2030. El objetivo, explicó, es garantizar estabilidad presupuestal que permita una planeación sostenida y la ejecución de proyectos estratégicos sin depender de decisiones coyunturales.
La falta de definición legislativa, añadió, mantiene a la universidad sujeta a presiones económicas constantes y sin margen para proyectar obras, inversiones en infraestructura o crecimiento académico con certeza. Estas declaraciones fueron realizadas durante un encuentro académico con motivo del 103 aniversario de la autonomía universitaria, en el que participaron rectores de diversas instituciones del país.
En ese contexto, Zermeño Guerra sostuvo que es necesario un diálogo directo entre el Congreso del Estado y la universidad para que las y los diputados conozcan las necesidades reales de la institución. “Hace falta que los diputados se sienten a dialogar con la universidad y conozcan las necesidades reales”, expresó, al insistir en la importancia de destrabar la iniciativa.
Asimismo, puntualizó que ni la Auditoría Superior de la Federación ni las auditorías estatales tienen facultades para fiscalizar los ingresos autogenerados de las universidades, al tratarse de recursos directamente vinculados a la autonomía financiera. Finalmente, subrayó que la falta de autonomía financiera en la UASLP no solo impacta en lo presupuestal, sino en la libertad académica, al reiterar que la autonomía no significa ausencia de control, sino la posibilidad de ejercer pensamiento crítico, investigación y toma de decisiones académicas sin injerencias políticas ni dependencia de coyunturas presupuestales.





