Las familias esperan noticias tras tragedia ferroviaria en Adamuz, mientras la noche transcurre entre la incertidumbre, el frío y la angustia en el Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba. Más de 24 horas después del accidente ferroviario ocurrido el domingo, el balance oficial asciende a 41 personas fallecidas, más de 150 heridas y 39 hospitalizadas, de las cuales 13 permanecen en unidades de cuidados intensivos.
Desde primeras horas del lunes, decenas de familiares se concentraron en el centro habilitado para la atención a víctimas, tras recorrer hospitales, comandancias y morgues en busca de información. Para muchas personas, la espera se volvió insoportable ante la falta de noticias claras sobre el paradero de sus seres queridos. Psicólogos de Renfe y de la Cruz Roja acompañaron a las familias, intentando contener el dolor y evitar que la desesperación se propagara entre los distintos grupos.
Nawal, una de las familiares, relató que perdió el conocimiento al saber que ya no quedaban personas heridas sin identificar. Su hermana Yamila, de 45 años, viajaba en uno de los vagones del tren Iryo más afectados por el descarrilamiento y la posterior colisión. Desde el momento del accidente, la familia no ha logrado establecer contacto, lo que prolonga la incertidumbre. Historias similares se repiten entre quienes esperan noticias de hijos, parejas, padres o hermanos.
Las familias esperan noticias tras tragedia ferroviaria en Adamuz también en medio de reclamos por la lentitud en la comunicación oficial. Psicólogos señalaron que el principal sentimiento entre los allegados es la desesperanza, alimentada por el paso de las horas sin información confirmada. Algunos recibieron noticias de forma extraoficial, lo que incrementó la angustia y el desconcierto.
Durante la jornada, se confirmó el fallecimiento de varias personas tras el cotejo de pruebas de ADN, mientras otras continuaban desaparecidas. En algunos casos, se reportaron hallazgos parciales que ofrecieron breves momentos de alivio, seguidos de nuevas preocupaciones al conocerse que otros familiares seguían sin localizar.
Las autoridades informaron que el proceso de identificación avanza con cautela debido al estado en que se encuentran algunos cuerpos. El presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, señaló que la prioridad es ofrecer certezas a las familias, aunque advirtió que el trabajo técnico no será rápido. Hasta el mediodía del lunes, aún quedaban cuerpos por rescatar en el lugar del siniestro.
Mientras tanto, el centro cívico permanecerá abierto durante la noche, con equipos de atención psicológica disponibles para acompañar a quienes continúan esperando. Para muchas familias, la tragedia no solo se mide en cifras, sino en la angustia de no saber aún dónde están sus seres queridos.





