El secretario general de Gobierno de San Luis Potosí, J. Guadalupe Torres Sánchez, exigió liberar la glorieta Francisco González Bocanegra, bloqueada este lunes 12 de octubre por trabajadores del Hospital Central “Doctor Ignacio Morones Prieto”. Advirtió que mantener el cierre podría tener “consecuencias” y calificó la protesta como un delito, aunque no precisó qué disposición legal considera infringida ni informó de alguna denuncia presentada.
En medio de la movilización, ocho patrullas de la Guardia Civil Estatal se colocaron en el centro de la glorieta, según el reporte de los hechos. Su presencia no confirma que se haya ordenado desalojar a los manifestantes; hasta ese momento no se había informado públicamente de una instrucción en ese sentido.
Los trabajadores exigen medicamentos, insumos, más personal y respuesta a compromisos laborales que, aseguran, llevan meses sin cumplirse. La protesta comenzó durante la mañana y afectó la circulación en los accesos a la glorieta. Reportes de este lunes documentaron esas demandas y el bloqueo.
Torres Sánchez afirmó que el Gobierno estatal busca dialogar para restablecer la movilidad y mantener la operación del hospital. Al mismo tiempo, sostuvo que la solución financiera, administrativa y jurídica corresponde a IMSS-Bienestar, organismo al que se transfirieron la administración y operación del nosocomio.
La advertencia de posibles consecuencias legales coloca presión sobre los trabajadores, pero no resuelve el reclamo que originó la protesta. Queda pendiente conocer qué compromisos concretos asumirán las autoridades competentes sobre el suministro de insumos, la plantilla laboral y los plazos de atención, así como el resultado del diálogo anunciado por el estado.





