La administración encabezada por Claudia Sheinbaum Pardo avanza en un ambicioso proyecto para reactivar y expandir el transporte ferroviario de pasajeros en México, con una inversión que supera los 157 mil millones de pesos y la proyección de nuevas rutas que conectarán el centro del país con el norte fronterizo. El plan forma parte del Programa Nacional Ferroviario y contempla la construcción y modernización de múltiples líneas interurbanas y regionales, con el objetivo de fortalecer la movilidad nacional, generar empleo, fomentar el desarrollo regional y ofrecer opciones de transporte modernas y eficientes para millones de personas.
De acuerdo con cifras oficiales, el paquete de inversión incluye trenes de pasajeros y de carga, así como la intervención de cientos de kilómetros de infraestructura ferroviaria. Entre los tramos con estimaciones específicas destaca el Querétaro–San Luis Potosí, cuyo costo aproximado asciende a 77 mil millones de pesos y beneficiaría a más de 2.7 millones de habitantes en la región central del país. Las rutas planteadas conectarán territorios estratégicos como la línea México–Nuevo Laredo, que atravesará Hidalgo, Estado de México, Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. También se contempla el tren Querétaro–San Luis Potosí como parte de la segunda etapa del programa y el tramo San Luis Potosí–Saltillo, de aproximadamente 310 kilómetros, que se proyecta concluir antes de 2030.
Por su ubicación geográfica, San Luis Potosí se perfila como uno de los nodos estratégicos del nuevo sistema ferroviario. La entidad será punto de paso de al menos dos líneas clave que fortalecerán la conexión entre el Bajío, el norte industrial y la frontera con Estados Unidos. La inversión federal destinada específicamente a infraestructura ferroviaria en el estado superaría los 9 mil millones de pesos dentro del paquete de obras programadas para 2026.
En el ámbito local, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona informó que en aproximadamente un mes la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) realizará una visita exploratoria para evaluar el estado de las vías y estaciones que conectan al estado con el norte del país. La intención federal es reutilizar hasta 80 por ciento de la infraestructura existente, reduciendo tiempos y costos al evitar la construcción masiva de nuevas estaciones.
Entre las propuestas destaca que la antigua estación ubicada frente a la Alameda Juan Sarabia, donde actualmente opera el Museo Jesús García Corona, recupere su función original como punto de operaciones en la capital potosina. También se analiza que la estación principal pueda ubicarse en Matehuala, en el Altiplano, o incluso considerar una parada estratégica en la Zona Industrial, facilitando la movilidad de personal y viajeros provenientes de Villa de Reyes y el corredor del Bajío.
El estudio técnico revisará la viabilidad estructural de las vías de carga para uso compartido, definirá los montos de inversión necesarios y permitirá elaborar los proyectos ejecutivos finales. Como antecedente, este año iniciará la ejecución del tramo Querétaro–Irapuato, ya licitado, que servirá como antesala para el desarrollo de nuevas fases del sistema ferroviario en otras entidades.
Las autoridades federales han resaltado que el proyecto no solo mejorará la conectividad, sino que generará empleos directos e indirectos durante la construcción y operación, reducirá tiempos de traslado entre ciudades clave y fortalecerá la competitividad logístico-industrial del centro-norte del país. Para San Luis Potosí, la reactivación del tren de pasajeros representa la oportunidad de consolidarse como un punto de interconexión estratégica dentro del corredor ferroviario nacional y recuperar el papel histórico que tuvo en el transporte ferroviario de pasajeros.





