Durante 2025, la red de acompañamiento Las Compas concretó 429 abortos acompañados por Las Compas en San Luis Potosí, una cifra que refleja cómo el ejercicio de este derecho continúa realizándose principalmente a través de redes comunitarias, ante la falta de apoyo cercano y las brechas territoriales en la entidad.
La red de acompañamiento Las Compas informó que, a lo largo de 2025, alrededor de 500 mujeres y personas con capacidad de gestar contactaron su línea en busca de orientación para interrumpir un embarazo no deseado. De ese total, la organización logró concretar 429 acompañamientos efectivos, lo que representa el 85.8 por ciento de las solicitudes recibidas.
El balance anual difundido por la colectiva muestra que, aunque la interrupción del embarazo es un derecho reconocido, en la práctica sigue ejerciéndose a través de redes comunitarias, especialmente cuando las personas no encuentran información accesible, acompañamiento cercano o condiciones seguras en otros espacios.
De acuerdo con los datos recabados, el perfil de las usuarias se ubicó entre los 14 y los 45 años de edad, con un promedio de 25.6 años. La mayor demanda se concentró en mujeres adultas jóvenes, un sector que recurre a este tipo de redes ante la falta de orientación o acompañamiento institucional suficiente.
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El acompañamiento brindado por Las Compas alcanzó a mujeres de 26 municipios de San Luis Potosí. Del total de casos, 276 correspondieron a la capital del estado y 83 al municipio de Soledad de Graciano Sánchez. Además, el 16.4 por ciento de las personas acompañadas provenía del interior de la entidad o de otros estados, lo que evidencia las desigualdades territoriales para ejercer este derecho.
Los datos también revelan que tres de cada cuatro embarazos no deseados ocurrieron dentro de una relación de pareja; sin embargo, una de cada tres usuarias no contó con el apoyo de su pareja para abortar. Ante este contexto, la organización subrayó que el acompañamiento en red resulta fundamental, ya que muchas mujeres atraviesan el proceso en condiciones de soledad.
Desde un enfoque interseccional, la colectiva reportó que 15 de las personas acompañadas pertenecían a grupos en situación de vulnerabilidad: seis de la comunidad LGBT+, tres de pueblos y comunidades indígenas, cinco personas con discapacidad y una persona migrante. En promedio, realizaron 36 acompañamientos mensuales.
Del total de los casos, en el 73 por ciento se brindó información y gestión de medicamentos, mientras que en 313 acompañamientos se garantizó el acceso efectivo a los medicamentos necesarios para la interrupción del embarazo.
“Los datos lo confirman: cuando el apoyo no está garantizado, el acompañamiento en red resulta fundamental. En 2026 seguimos acompañando”, expresó la organización en su mensaje de cierre.





