Las atenciones por mordeduras de perro en San Luis Potosí registraron un incremento del 2 por ciento en 2025 respecto al año anterior, de acuerdo con datos de la Dirección General de Epidemiología (DGE).
Durante 2024 se contabilizaron 4 mil 420 casos de personas lesionadas por canes, de los cuales 2 mil 221 correspondieron a hombres y 2 mil 199 a mujeres. Para 2025, la cifra ascendió a 4 mil 527 agresiones, con 2 mil 317 hombres afectados y 2 mil 210 mujeres, es decir, 107 casos adicionales en un año.
Aunque el aumento no es exponencial, las autoridades advierten que el fenómeno está relacionado con factores como el abandono y la sobrepoblación canina.
Según la primera Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2021 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en la entidad existen 595 mil 949 hogares con mascotas. En total se estiman 2 millones 151 mil 671 animales de compañía: un millón 170 mil 415 perros, 471 mil 064 gatos y 510 mil 192 de otras especies.
La encuesta también destaca que convivir con mascotas no incrementa los niveles de estrés o ansiedad respecto al promedio poblacional, mientras que no hacerlo puede asociarse a puntajes por debajo del promedio en bienestar autorreportado.
Prevención y vigilancia
Fernando Cruz Cortés, jefe del Departamento de Zoonosis de los Servicios de Salud del estado, explicó que las principales acciones preventivas son campañas de esterilización, vacunación antirrábica y vigilancia epidemiológica.
En caso de que un perro sin hogar agreda a una persona, se activa un protocolo de captura y observación durante cinco días para descartar la presencia del virus de la rabia. Si el animal no presenta síntomas, el riesgo de transmisión es prácticamente nulo.
El especialista recomendó que, ante una mordedura, la víctima identifique al animal agresor en la medida de lo posible y acuda de inmediato a una unidad de salud para valoración médica. Si el ejemplar no puede ser localizado tras cinco días, el paciente puede ser referido para la aplicación de vacuna antirrábica humana o inmunoglobulina, según el caso.
Las autoridades señalaron que el Centro de Control de Rabia y Otras Zoonosis mantiene puestos de inmunización y campañas de esterilización, aunque subrayaron que el control de la fauna canina es una responsabilidad compartida con los ayuntamientos.
Abandono, el problema de fondo
El alcalde de Cerro de San Pedro, Ángel de Jesús Nava Loredo, indicó que una parte importante del problema radica en el abandono de mascotas, particularmente por visitantes que dejan animales en la cabecera municipal.
El gobierno local ha firmado convenios con la Secretaría de Salud para impulsar campañas de esterilización y actualizar reglamentos municipales en materia de bienestar animal.
Autoridades sanitarias coincidieron en que la principal estrategia debe centrarse en la tenencia responsable y la concientización ciudadana para reducir el abandono y, con ello, el riesgo de agresiones.





