La Presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que no debe existir ninguna sombra de corrupción en el Instituto Nacional Electoral (INE), respaldó la realización de las auditorías necesarias para esclarecer las presuntas irregularidades en las contrataciones del organismo y dijo que la eventual renuncia de Guadalupe Taddei depende de ella.
La Mandataria sostuvo que la defensa de la institución no debe confundirse con la protección de intereses particulares, luego de las revelaciones de REFORMA sobre los vínculos entre colaboradores cercanos a la consejera presidenta Guadalupe Taddei y empresas proveedoras de material electoral.
«No debe haber ninguna sombra de corrupción en el INE, eso pienso», afirmó.
Sheinbaum cuestionó las movilizaciones realizadas en defensa del organismo electoral durante el sexenio anterior, al considerar que respondían a intereses particulares y no necesariamente a la protección de la institución.
«No es la defensa que se hizo del pasado. Cuando salieron las marchas del INE no se toca, que en realidad defendían intereses propios. No se trata de eso, pero entre todas y todos tenemos que cuidar al Instituto Nacional Electoral», expresó.
La Presidenta insistió en que las investigaciones deben realizarse sin excepciones y que la autonomía del organismo no puede utilizarse para evitar la fiscalización.
«Entonces, pues, deben hacerse las auditorías que se tengan que hacer, pero no debe haber ninguna sombra de corrupción en ningún lado del país. En ningún lado. Y tampoco debe haberla en el Instituto Nacional Electoral», sostuvo.
Cuestionada sobre si Taddei debería renunciar al cargo, Sheinbaum dijo que depende de ella, pero insistió en que se deben hacer auditorías en el instituto.
-¿Cabe que renuncie al cargo?, le preguntaron sobre Taddei.
«Eso depende de ella», respondió la Presidenta.
«Tienen que hacerse las auditorías que tengan que hacerse, ya más allá de eso depende de las decisiones personales de cada quien», agregó.
«Yo creo que tiene que aclararse, transparentarse absolutamente todo y que no debe haber niguna sombra, ningún sesgo, nada, ninguna sospecha de que hay corrupción en ninguna institución y menos en el INE porque estamos entrando a un proceso electoral que ya es en menos, creo que ya inició, entonces no debe haber ninguna sombra, ningún dejo, ninguna sospecha de corrucpión, no debe ser».
REFORMA reveló que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) investiga a siete empresas proveedoras del INE y de organismos electorales locales, relacionadas con los hermanos José Alfredo y Raymundo Hernández Casillas, por presuntas irregularidades en sus operaciones y contrataciones.
Entre las compañías señaladas se encuentran Corporativo ZEG y Cajas Graf, vinculadas con personas que ocuparon cargos en el Instituto, entre ellas Jonathan Navarrete Torres y Jesús Octavio García González, quienes han sido relacionados con la oficina de la consejera presidenta.
Las revelaciones también documentaron la cercanía de Taddei con José Alfredo Hernández Casillas, empresario relacionado con las compañías investigadas.
Ante los señalamientos, Taddei negó favoritismos en las contrataciones y anunció que solicitará la intervención de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), además de poner a disposición del Órgano Interno de Control la información correspondiente.
La consejera presidenta sostuvo que las responsabilidades deben determinarse mediante investigaciones formales y rechazó separarse del cargo mientras se realizan las indagatorias.





