Varios países árabes y la Unión Europea denunciaron esta mañana el cambio israelí en el registro de tierras en Cisjordania ocupada, que podrán ser catalogadas como «propiedad del Estado», una reforma que sus críticos afirman que está orientada a acelerar la anexión de este territorio palestino.
Una semana después de aprobar un texto que facilita la compra de tierras por parte de colonos, el gabinete de seguridad israelí autorizó ayer el inicio de un proceso de registro de tierras, por primera vez desde la ocupación de 1967.
Egipto «condena en los términos más enérgicos» estos anuncios que representan «una escalada peligrosa destinada a consolidar el control israelí» en Cisjordania y una violación de los acuerdos internacionales, indicó el Gobierno en la plataforma X.
El Rey Abdalá II de Jordania criticó las medidas, que calificó de «ilegales», y afirmó que buscan imponer una soberanía en territorio palestino para socavar los esfuerzos para restaurar la paz y que además exacerban el conflicto.
Igualmente, la diplomacia de Catar denunció en la red social de X las medidas que equivalen a «una ampliación de los proyectos de Israel para privar al pueblo palestino de sus derechos».
La Unión Europea pidió a Israel que revoque su aprobación del proceso, ya que advirtió que se trata de «una nueva escalada» de medidas destinadas a ampliar el control israelí en Cisjordania ocupada.





