El chavismo realizó este martes una «marcha de mujeres» para pedir la liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Cientos de militantes participaron en las protestas. El ministro del Interior, el dirigente Diosdado Cabello, caminó con la multitud por una importante avenida de Caracas.
«Quienes hoy se ríen de su propia desgracia, quienes dicen que se llevaron a Nicolás y que va a caer la revolución, no conocen a este pueblo», dijo Cabello desde una tarima antes de comenzar a marchar.
Cabello permanece en su puesto en el nuevo gobierno, al igual que Vladimir Padrino, ministro de Defensa.
«Delcy debería dormir con un ojo abierto ahora mismo», dijo a la AFP el exdiplomático estadounidense Brian Naranjo, quien fue el número dos de la embajada de su país en Venezuela entre 2014 y 2018 antes de ser expulsado por Maduro.
«Detrás de ella hay dos hombres que estarían más que felices de cortarle la garganta y tomar el control», añadió en referencia a Cabello y Padrino.
De Alba estimó no obstante que «a pesar de las diferencias internas, el chavismo tiene bien internalizado que solo en una aparente cohesión tiene posibilidad de perpetuarse en el poder».





