La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá comenzó este miércoles en Washington con una reunión entre el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
El encuentro marca el inicio formal de las conversaciones bilaterales para actualizar el acuerdo comercial, en una primera etapa enfocada en intercambiar posturas y expectativas sobre el futuro del tratado. A través de redes sociales, Ebrard compartió una imagen de los equipos de ambos países reunidos en la oficina comercial estadounidense.
A su llegada, el funcionario mexicano explicó que la prioridad de México es fortalecer la integración regional y reducir la dependencia de otras regiones del mundo, además de avanzar en temas clave como las reglas de origen y la estabilidad de las cadenas de suministro.
“La visión de México es que reduzcamos la dependencia respecto a otras regiones, trabajemos en equipo, veamos qué queremos hacer con reglas de origen y cómo aseguramos la cadena de suministro”, señaló.
El secretario también adelantó que en la agenda mexicana se encuentran asuntos pendientes como las asimetrías comerciales y los aranceles impuestos por la administración estadounidense a sectores estratégicos como el acero, el aluminio y la industria automotriz.
Esta primera fase de diálogo servirá para definir las bases de la negociación, previo al arranque de mesas de trabajo técnicas que abordarán los 34 capítulos del tratado. De acuerdo con el calendario establecido desde 2020, la revisión del T-MEC deberá concretarse antes del 1 de julio.
Canadá se integrará a las conversaciones en una etapa posterior, previsiblemente en mayo, completando así el diálogo trilateral.
Por parte de Estados Unidos, algunos de los temas prioritarios incluyen la seguridad económica, evitar que terceros países —como China— utilicen a México como plataforma de exportación hacia el mercado estadounidense, así como revisar condiciones laborales y el acceso de empresas privadas al sector energético mexicano.
El T-MEC representa cerca del 29 por ciento del comercio mundial y se ha consolidado como uno de los pilares económicos más relevantes para América del Norte, por lo que su revisión será clave para definir el rumbo de la relación comercial entre los tres países en los próximos años.





