El salario mínimo se ha vuelto obsoleto en San Luis Potosí, ya que la mayoría de las empresas instaladas en el estado paga sueldos superiores a esa base y, en la práctica, la cifra se mantiene únicamente como un parámetro administrativo, afirmó el gobernador Ricardo Gallardo Cardona.
El mandatario estatal sostuvo que la dinámica laboral en la entidad opera con remuneraciones por encima del piso salarial fijado a nivel nacional y que, en la realidad, ningún trabajador podría sostener su costo de vida con el ingreso mínimo vigente.
A partir del próximo 1 de enero de 2026, la federación estableció un aumento al salario mínimo para ubicarlo en 315.04 pesos diarios. Al respecto, Gallardo Cardona reconoció que la medida forma parte de un esfuerzo nacional por la recuperación del poder adquisitivo, una política que se ha venido aplicando de manera sostenida en los últimos años.
Señaló que cada incremento anual busca reducir el rezago salarial histórico y acercar los ingresos laborales al costo real de los bienes y servicios, aunque admitió que el impacto no es uniforme y depende de las condiciones económicas de cada estado.
“En el caso de San Luis Potosí, el mercado laboral empuja los salarios por encima del mínimo debido a la presencia de industrias que requieren perfiles especializados y a la competencia por la mano de obra en los corredores productivos. Aquí ya casi nadie gana el mínimo, esa es la realidad; este parámetro se usa prácticamente solo para multas”, expresó.
El gobernador informó además que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social realizará verificaciones en el estado para asegurar que las empresas cumplan de manera obligatoria con el incremento salarial. Detalló que los operativos se llevarán a cabo en distintos municipios y sectores productivos, con el objetivo de evitar incumplimientos o prácticas destinadas a evadir el ajuste.
Finalmente, Gallardo Cardona consideró que los aumentos federales al salario mínimo seguirán siendo un referente nacional, aunque reiteró que en San Luis Potosí la estructura salarial se mantiene por encima de ese umbral y continuará ajustándose a las condiciones reales del mercado laboral.





