San Luis Potosí cierra 2025 con municipios en condición anormalmente seca, luego de seis meses sin afectaciones por sequía en la mayor parte del territorio estatal. De acuerdo con información de la Comisión Nacional del Agua, al cierre del año pasado se identificaron dos demarcaciones municipales que presentaban este nivel de afectación, mientras que el resto de la entidad se mantuvo sin presencia de sequía.
Según los datos del Monitor de Sequía de la Conagua, con fecha de corte al 31 de diciembre de 2025, únicamente el 6.4 por ciento del territorio de San Luis Potosí registró condiciones anormalmente secas. En contraste, el 93.6 por ciento de la superficie estatal se reportó sin afectaciones relacionadas con sequía, resultado asociado a las precipitaciones y a las condiciones climatológicas favorables observadas durante el segundo semestre del año.
El reporte detalla que los municipios de Santo Domingo y Villa de Ramos fueron los únicos en la entidad potosina que presentaron condiciones anormalmente secas. Estas demarcaciones concentraron la totalidad de las afectaciones detectadas en el monitoreo periódico que realiza la dependencia federal para evaluar el comportamiento de la humedad del suelo y otros indicadores climáticos.
La Comisión Nacional del Agua establece cinco niveles de medición dentro del Monitor de Sequía. Estos rangos van desde anormalmente seco, identificado como D0, hasta sequía excepcional, clasificada como D4. Entre ambos extremos se encuentran la sequía moderada, severa y extrema, niveles que, de acuerdo con el último reporte, no se presentaron en ningún municipio de San Luis Potosí al cierre de 2025.
Desde el 30 de junio del año pasado, la entidad no había registrado afectaciones en ninguno de los niveles de sequía contemplados en el monitoreo oficial. Esta condición se atribuye a un periodo de lluvias constantes y a un comportamiento climático que permitió la recuperación de presas, acuíferos y suelos en gran parte del estado.
San Luis Potosí cierra 2025 con municipios en condición anormalmente seca en un contexto que contrasta con años anteriores, cuando amplias zonas del estado enfrentaron sequías prolongadas. La Conagua mantiene el seguimiento permanente de las condiciones climáticas para detectar oportunamente cambios en los niveles de humedad y anticipar posibles impactos en el abasto de agua, la actividad agrícola y el entorno ambiental.





