Diputados y senadores de Oposición afirmaron que la reforma electoral presentada esta mañana por la Presidenta Claudia Sheinbaum dinamita la democracia, omite combatir la intervención del crimen organizado en los procesos electorales y formaliza la práctica de los acordeones.
El coordinador del PRI en San Lázaro, Rubén Moreira, dijo que la propuesta confirma que la reforma electoral es una «Ley Maduro.
El legislador acusó que a través de ella, el Gobierno trata de apropiarse de los órganos electorales, dejándolos sin posibilidades de trabajar al reducirles su presupuesto, busca disminuir a la Oposición modificando los plurinominales y formaliza la práctica de los acordeones con el establecimiento de 100 diputados que serán electos por lista.
«Es una reforma que quiere una Ley Maduro en este País, donde además se difunda esa práctica de los acordeones, que es la votación por los 100 diputados; pues eso van a ser acordeones. Además, es una reforma que quiere terminar con los partidos de Oposición y fortalecer los cacicazgos. Mire que disminuir, por ejemplo, el número de regidores metiéndose con la conformación de la célula básica de la organización de la República, pues qué caray, ¿no?», dijo.
Moreira criticó que la Presidenta proponga la desaparición del Programa de Resultados Preliminares o la lista de senadores de representación, que fue producto de la propuesta e inteligencia de Porfirio Muñoz Ledo.
«Limitar la información inmediata, los PREPs, pues, hombre, eso se va a prestar a muchas cosas. Eliminar la lista de senadores de representación proporcional. A través de esa lista es como miembros de su partido o que estuvieron en su partido llegaron al Senado. Esa lista es producto de la propuesta y la inteligencia de Porfirio Muñoz Ledo», señaló.
Agregó que tampoco existen actualmente elementos para entender por qué la disminución a partidos y al gasto electoral fue determinada en un 25 por ciento y no en otra cifra.
El priista confió en que los aliados del PT y del Partido Verde no se doblarán ante Morena.
«Yo creo que no (van a doblarse), son partidos muy serios los dos. Son partidos históricos los dos. Y son partidos que están poniendo sobre la mesa la democracia mexicana. Porque si se derrumba la fortaleza de los órganos electorales, se cae la democracia mexicana», advirtió.
El coordinador de la bancada de diputados del PAN, Elías Lixa, dijo que no puede haber reforma electoral si no se aborda la primera preocupación de los mexicanos: la erradicación del crimen organizado para que no pueda participar financiando campañas y poniendo candidatos.
Dijo que la propuesta presentada este miércoles por la Presidenta es un PowerPoint resultado del soliloquio de Pablo Gómez, el presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral y no de un ejercicio democrático.
Adelantó que su partido no está dispuesto a participar en una reforma electoral que no contenga los mínimos indispensables.
Entre ellos mencionó el establecimiento de mecanismos para rastrear el dinero ilícito en las campañas políticas, que se cierre el paso al financiamiento del crimen organizado en las elecciones, la nulidad de elecciones cuando participe el crimen organizado, la pérdida de registro a partidos políticos que avalen el ingreso de dinero ilícito a sus campañas y sanciones penales para dirigentes partidistas que avalen candidaturas del crimen organizado.
«Está muy clara la postura del PAN. Son cinco elementos indispensables que México requiere para realmente tener una reforma que le sirva al País, pero si lo que quieren es presentar un decálogo de asuntos que significan mirar hacia otro lado, cuando literalmente hay zonas del País que están en llamas ( ) entonces, no podemos sentarnos a hablar de las propuestas de PowerPoint del Gobierno», indicó.
En tanto, el senador Ricardo Anaya, jefe de la bancada panista, explicó que no se apoyará reforma alguna que no castigue el financiamiento del crimen a los partidos políticos.
«Nuestra posición es muy clara. El grupo parlamentario del PAN no va a acompañar esta reforma, porque no contiene lo que nosotros exigimos como demanda principal: sanciones severas a los partidos y a los candidatos que reciban apoyo y dinero del crimen organizado y del narcotráfico», planteó.
Para el ex candidato presidencial, «una reforma debe estar diseñada para resolver problemas y hoy el principal problema de la democracia mexicana es la intervención del crimen organizado, el dinero del narco, el dinero del huachicol; el que el narco está poniendo candidatos y está financiando candidaturas y después controlando gobiernos. Ese es el problema que la reforma debería resolver.
«Nuestra propuesta era muy clara: por un peso que reciba un candidato o un partido del crimen organizado, ese partido político pierde el registro. Lamentablemente, Morena no quiere incluir ese apartado dentro de la reforma, lo cual nos confirma los vínculos de Morena con el crimen organizado y su resistencia a sancionar la intervención del crimen en las elecciones», señaló.
La bancada de Movimiento Ciudadano en el Senado advirtió que no se dejará persuadir por Morena para respaldar la propuesta.
«Lo que hay que revisar es la letra chiquita. Reaccionar a un anuncio del Gobierno sería hacerle el juego. Toda reforma electoral que proviene de un Gobierno es sospechosa, así es que tendremos mucho cuidado en la revisión de esta iniciativa», planteó el coordinador, Clemente Castañeda.
«MC no va a dar ni un paso atrás en la defensa de la democracia mexicana y del pluralismo político. () No estamos a favor de ninguna forma de la disminución del pluralismo político y a debilitar a los partidos. Si esta reforma va dirigida a erosionar el pluralismo político, el orden democrático, las libertades y la certeza de una contienda, no la vamos a acompañar».
En ese tenor, Castañeda afirmó que al movimiento naranja no le inhiben los señalamientos de la Presidenta Sheinbaum en el sentido de que la sociedad castigará a los senadores que voten en contra.
«Nos tiene sin cuidado, no nos inhibe. Siempre vamos a dar la cara. (…) Vamos a estar preparados para la votación y, si es necesario, resistir los embates de la autoridad. No nos van a tomar por sorpresa. Esperamos que no llegue el Gobierno a hacer una operación de presión con los senadores. No nos van a hacer manita de puerto», advirtió.
Por voz de Manuel Añorve, el grupo parlamentario del PRI en la Cámara alta también llamó «Ley Maduro» a la reforma propuesta, en razón de que representa «la confirmación de un Estado autoritario que todos los días se construye con Morena, de un partido único.
«Lo que se presenta ahí es una aberración, es populismo puro: como antecedente, la Ley Maduro en este caso es traje a la medida que México ha tomado de Chávez y Maduro, pues desapareció los organismos autónomos, se apoderó del Poder Judicial, los jueces, magistrados de la tómbola.
«Y la cereza del pastel de la Ley Maduro es esta reforma, mal llamada reforma electoral. Por ejemplo, habla de disminuir el recurso al Instituto Nacional Electoral y está desapareciendo el servicio civil de carrera que garantiza las elecciones y disminuyen a los Oples».





