El presidente local de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope), Armando Reyes Sías, advirtió que el aumento en los precios del diésel y la gasolina tendrá un impacto directo en la economía, al encarecer los costos de operación, transporte y, en consecuencia, el precio final de los productos.
“Ya nos acabaron con el diésel a 28 pesos y la gasolina a 25 pesos por litro”, expresó, al señalar que la mayoría de los proveedores dependen del transporte de mercancías, lo que vuelve inevitable el traslado de estos incrementos al consumidor.
El dirigente explicó que el encarecimiento del combustible impacta de forma escalonada en distintos sectores, comenzando por el transporte de carga, seguido por el aumento en llantas, refacciones y mantenimiento vehicular, lo que eleva los costos logísticos y obliga a ajustar las tarifas de flete.
En ese sentido, advirtió que este efecto dominó terminará reflejándose en el precio de los productos, sumándose a los incrementos que ya se han registrado en meses recientes.
Reyes Sías señaló que factores como la refinación de combustibles en el extranjero, posibles ajustes fiscales y el impacto financiero del robo de hidrocarburos podrían estar influyendo en el alza de precios, aunque reconoció que los detalles de estos procesos no son del todo transparentes.
“Al final de cuentas, los afectados somos nosotros”, afirmó.
Finalmente, llamó a evitar incrementos mayores en el corto plazo, al advertir que los costos logísticos del transporte de mercancías son significativamente más altos que los de un vehículo particular, por lo que cualquier variación adicional en el precio del combustible podría agravar aún más la presión inflacionaria.





