En el marco de las actividades por el Día de la Madre, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadanacapitalina, Juan Antonio Villa Gutiérrez, llamó a fortalecer la conciencia social sobre la violencia que enfrentan las mujeres, especialmente las madres dentro del entorno familiar.
El funcionario señaló que la mayoría de los reportes de violencia familiar y de género atendidos por la corporación corresponden a agresiones cometidas por hombres hacia sus parejas; sin embargo, consideró importante visibilizar otras dinámicas de violencia dentro del núcleo familiar, incluidas aquellas en las que hijos llegan a agredir a sus madres.
De acuerdo con la información presentada, la dependencia atiende semanalmente entre 15 y 20 reportes relacionados con violencia familiar y violencia de género, problemáticas que, dijo, tienen como origen principal patrones culturales vinculados al machismo.
Villa Gutiérrez explicó que entre las agresiones más frecuentes contra las mujeres se encuentran la violencia física, psicológica y económica, esta última relacionada principalmente con el incumplimiento de responsabilidades económicas y familiares.
Respecto a los casos de violencia ejercida por hijos hacia sus madres, detalló que representan entre el 0.5 y el 1 por ciento de las atenciones realizadas por la SSPC y que generalmente están asociadas al consumo de alcohol o drogas.
Precisó que este tipo de situaciones suelen involucrar a jóvenes mayores de 18 años, aunque reiteró que se trata de casos poco comunes en comparación con otros tipos de violencia familiar.
El titular de la SSPC también destacó que muchos de estos hechos no terminan en denuncias formales debido a factores emocionales y culturales, ya que las madres suelen evitar proceder legalmente contra sus hijos por el vínculo familiar existente.
Finalmente, indicó que la dependencia mantiene acciones de prevención y atención a través del área de Justicia Cívica, además de talleres de sensibilización dirigidos a elementos de seguridad, con el objetivo de mejorar la atención a víctimas y evitar que los conflictos familiares escalen a hechos de mayor violencia.





