A casi seis meses de que el Gobierno de Estados Unidos sancionó una red de empresas vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por fraudes con tiempos compartidos, nuevas denuncias revelan que el esquema continúa operando mediante empresas fachada, despachos legales y documentación presuntamente falsificada para seguir obteniendo recursos de víctimas, principalmente adultos mayores de Estados Unidos y Canadá.
De acuerdo con investigaciones de autoridades estadounidenses y testimonios de afectados, el fraude gira en torno a complejos turísticos ubicados en Puerto Vallarta y Nayarit, entre ellos Kovay Gardens, señalado por el Departamento del Tesoro como parte de una estructura utilizada por el CJNG para obtener ingresos ilícitos superiores a 400 millones de dólares.
El mecanismo consiste en ofrecer a los clientes la compra de sus antiguos tiempos compartidos a cambio de adquirir nuevas membresías. Posteriormente, las víctimas reciben la promesa de obtener importantes ganancias tras la venta de sus propiedades vacacionales; sin embargo, para liberar esos recursos se les exige realizar pagos adicionales por supuestos impuestos, trámites notariales, registros fiscales o gastos administrativos que nunca concluyen.
Diversos afectados denunciaron que, incluso después de las sanciones impuestas por Estados Unidos en febrero de este año, continúan siendo contactados por empresas que cambian constantemente de nombre y utilizan nuevas identidades comerciales para mantener activo el fraude.
Entre las compañías mencionadas aparecen Blue Point Converters, Blue Sky Realty, Title Escrow Services, Boutique Private Residence Club, Philly 1st Real Estate y East Coast Real Estate Investments, además de supuestos despachos jurídicos que ofrecen recuperar el dinero perdido a cambio de nuevos depósitos.
Las víctimas también señalaron que recibieron documentos presuntamente emitidos por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), gobiernos estatales y bancos mexicanos. No obstante, especialistas consultados concluyeron que dichos documentos presentan inconsistencias y características que apuntan a una posible falsificación.
Las investigaciones estadounidenses sostienen que este tipo de fraudes representa una de las principales fuentes de financiamiento del CJNG, junto con el tráfico de drogas y el contrabando de combustibles, razón por la cual forma parte de la estrategia impulsada por Washington para debilitar la estructura financiera de la organización criminal.
Aunque las autoridades estadounidenses y mexicanas congelaron cuentas bancarias y sancionaron empresas vinculadas al esquema, las denuncias indican que la red continúa operando mediante nuevas razones sociales y mecanismos para mantener el engaño a turistas extranjeros.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha señalado que las ganancias obtenidas mediante estos fraudes fueron utilizadas presuntamente para financiar actividades del CJNG, incluyendo la compra de armamento, el tráfico de drogas y el pago de sobornos.





