Alma Rosa Rojo, integrante del colectivo Voces Unidas por la Vida, y su hija fueron atacada a balazos a bordo de un vehículo en la Colonia Esthela Ortiz de Domínguez en Culiacán.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que ambas fueron trasladadas a un hospital, donde ya se activó el Código Plata, permanecen bajo resguardo y se reportan estables.
«El Grupo Interinstitucional mantiene asegurada y acordonada el área, además de realizar las acciones correspondientes para recabar información y dar con los responsables», indicó.
En tanto, la Fiscalía de Sinaloa abrió una carpeta de investigación por feminicidio en grado de tentativa.
Los hechos son investigados por la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género, con apoyo de elementos de la Policía de Investigación y personal pericial.
Una de las líneas de investigación busca determinar si la agresión está relacionada con la actividad de Alma Rosa Rojo.
En un comunicado, el colectivo Sabuesos Guerreras A.C. condenó la agresión y exigió a las autoridades de Sinaloa una investigación para identificar tanto a los responsables materiales como intelectuales.
«Reprochamos y condenamos enérgicamente este acto de violencia. Quienes buscamos a nuestros seres queridos no deberíamos enfrentar el terror ni la muerte por ejercer una labor que le corresponde al Estado», manifestó.
Consideró que la agresión contra Alma Rosa Rojo representa también un ataque contra quienes participan en labores de búsqueda de personas desaparecidas.
«Este ataque no es solo contra Alma Rosa y su colectivo; es una agresión directa contra todas las buscadoras y activistas que arriesgamos la vida diariamente ante la indolencia institucional», señaló.
El colectivo demandó a la Fiscalía General del Estado realizar una investigación «exhaustiva, pronta y transparente», así como brindar protección a la víctima, su familia y miembros de agrupaciones de búsqueda de la región.
También reclamó la activación inmediata de medidas de seguridad y pidió a las autoridades estatales garantizar condiciones para las personas defensoras de derechos humanos.
«¡Ya basta de impunidad! ¡Ya basta de que nos sigan arrebatando y violentando por buscar la verdad!», expresó Sabuesos Guerreras.





