La incertidumbre en la economía internacional ha provocado una caída de doble dígito en las inversiones, especialmente en los sectores manufacturero y automotriz, afirmó Fernando Ibarra Jiménez, presidente de Alianza 4.0 en San Luis Potosí y director de la Cámara Mexicano-Alemana de Comercio e Industria (AHK-Camexa).
El dirigente empresarial señaló que, pese al inicio de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), persiste un ambiente de incertidumbre debido a la falta de claridad sobre la política comercial de Estados Unidos.
«No hay claridad, no hay entendimiento de qué es lo que quiere Estados Unidos y cómo lo quiere», expresó Ibarra Jiménez, al recordar que recientemente se anunciaron nuevos aranceles para productos de México y Canadá mientras continúan las negociaciones comerciales.
Explicó que este escenario ha provocado una reconfiguración de las cadenas globales de suministro y ha reducido la competitividad de México. Como ejemplo, mencionó que algunas armadoras automotrices han decidido trasladar parte de su producción fuera del país, lo que ha impactado la llegada de inversión extranjera directa al sector.
Ibarra Jiménez indicó que la disminución de inversiones en la industria automotriz es de doble dígito, aunque el porcentaje varía según la marca, el segmento de mercado y el tipo de vehículo, ya sea de combustión, híbrido o eléctrico.
Añadió que la incertidumbre económica también repercute en el mercado laboral, ya que la falta de certeza sobre la estabilidad en el empleo inhibe la compra de vehículos por parte de los consumidores.
Respecto a San Luis Potosí, señaló que las expectativas para el resto del año son moderadas. Aunque se prevén anuncios de nuevas inversiones en los próximos meses, consideró que estos proyectos no serán suficientes para compensar la caída en el volumen de inversión, el uso de la capacidad instalada y las ventas que actualmente enfrenta el sector.
Ante este panorama, el presidente de Alianza 4.0 hizo un llamado para que el sector empresarial haga llegar sus necesidades a los gobiernos estatal y federal, con el objetivo de que sean consideradas durante las mesas de negociación del T-MEC y se fortalezcan las condiciones para atraer nuevas inversiones.





