El INE parece haber claudicado a su función de vigilar y arbitrar las elecciones, arremetió el consejero Arturo Castillo, quien cuestionó a sus compañeros no haber frenado las campañas anticipadas.
Así arrancó la sesión del Consejo General con la que se dio banderazo a la organización del proceso electoral 2026-2027.
Los posicionamientos de los consejeros electorales mostraron la división con la que inician la contienda, considerada la más grande de la historia, por el número de electores que podrán emitir su voto, 102 millones.
«El proceso electoral 2027 es motivo de gran preocupación, al menos para mí. El contexto en el que comienza constituye desde mi perspectiva, el escenario perfecto para una elección cuestionada», afirmó.
Esto, detalló, porque la mayoría de los partidos han demostrado que no están dispuestos a respetar la ley.
Incluso, advirtió sin mencionar el nombre de Armando Ayala, aspirante de Morena en Baja California, presumen sin pena que llevan 75 días de campaña.
«El INE parece haber claudicado a su función de vigilar y arbitrar las elecciones. En los últimos meses, el árbitro ha renunciado a vigilar que los partidos políticos se sujeten a los tiempos electorales, a evitar que partidos y gobiernos se inmiscuyan en la organización y observación de las elecciones. Estas decisiones afectarán directamente la equidad en la contienda», advirtió.
En respuesta, sin mencionar a su colega, el nuevo consejero Arturo Chávez aclaró que la posición de un consejero no representa al Instituto.
«Cuando un consejero en lo particular habla, no habla el INE. El INE solo habla en sus decisiones institucionales. Y eso debe quedar muy claro. Respetamos las opiniones, pero debemos respetar a las instituciones», sostuvo.
«Sabemos que la pérdida de algunos privilegios hace que algunos ahora renieguen de esta noble institución. Y se sumen a una campaña para desprestigiarlo. No lo van a lograr».
En sus discursos, nueve consejeros afirmaron que el proceso electoral arranca con varios desafíos, entre los más importantes la injerencia o presencia del crimen organizado y la violencia que impera en el País, y los recortes que cada año le propinan al INE.
«No podemos ignorar el contexto complejo en el que se inscriben estos comicios. La paz pública y el libre ejercicio de los derechos políticos exigen una postura inflexible por parte del Estado mexicano», afirmó la consejera Carla Humphrey, quien demandó una coordinación estrecha entre el INE y las instancias de seguridad para garantizar que los ciudadanos salgan a votar en paz el 6 de junio de 2027.
Los consejeros coincidieron en la exigencia a los partidos políticos de respetar las reglas de la contienda.
Enojado, el consejero Uuc-Kib Espadas reclamó a los partidos que en 2024 no hubieran evidenciado las trampas de sus adversarios, como las boletas planchadas, por lo que ahora, les dijo, no pueden quedarse en silencio, además de garantizar que tendrán presencia en las 170 mil casillas.
«La responsabilidad de la autoridad electoral toca un límite cuando los partidos claudican a sus responsabilidades. Los siete partidos políticos claudicaron en impugnar el fraude electoral de las boletas planchadas en 2024. No claudiquen nuevamente, no lo permitan. La autoridad electoral no puede remediar eso ante la falta de acción de los partidos políticos», dijo.
El consejero Martín Faz aseguró que la autonomía del INE no se conserva porque esté escrita en la Constitución, y por ello exigió a toda la estructura del organismo actuar con neutralidad y sin subordinación a cualquier partido o poder.
Por ejemplo, recordó, este será el primer proceso que se organice por direcciones nombradas por la presidenta Guadalupe Taddei, no por el Consejo General.
«No bastará con afirmar que las áreas técnicas actuarán con autonomía, habrá que demostrarlo en esta mesa, en cada decisión relevante», advirtió.
Además, dijo, tendrán varios puntos en contra, como la flexibilidad que está haciendo el INE de filtros para que no se cuelen funcionarios.
«Hagan su trabajo con rigor, documenten, verifiquen, pregunten, no normalicen anomalías y cuando una instrucción les genere dudas recuerden que su primera obligación no es con una persona ni con una jerarquía administrativa, es con la Constitución, con la ley y con los principios que rigen la función electoral», añadió.
Faz reconoció que el personal tampoco inicia en las mejores condiciones, porque una reforma electoral les redujo el sueldo y les quitó prestaciones, pese a las sobrecargas de trabajo que tendrán.
Otros consejeros aseguraron que el INE sacará adelante el proceso, pues está listo para ello.
«La certeza no se declara, se construye todos los días con trabajo, profesionalismo y responsabilidad», dijo la consejera Blanca Cruz.
La consejera presidenta Guadalupe Taddei cerró la sesión arremetiendo contra quienes critican al INE.
«Todos los malos augurios de adentro o fuera de este Instituto, no son los que están moviendo el interés de este instituto en este proceso, lo que nos mueve es la voluntad de darle, nuevamente, buenos resultados al País», afirmó.
Taddei agregó que el INE está listo para dar resultados y no será amedrentado por absolutamente nadie.





