El Comité Ciudadano del Bosque Urbano Puerta de Piedra solicitó formalmente a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura retirar el reconocimiento de “Ciudad Árbol del Mundo” a San Luis Potosí, al considerar que las acciones del gobierno municipal contradicen los principios de sostenibilidad que exige este distintivo internacional.
La inconformidad surge tras la decisión del Ayuntamiento, encabezado por Enrique Galindo Ceballos, de vender y subastar un predio de donación ubicado en el fraccionamiento Puerta de Piedra, el cual —según los vecinos— ha sido recuperado como área verde comunitaria desde 2024.
De acuerdo con el comité, el terreno ya funciona como un bosque urbano consolidado mediante el método Miyawaki, técnica reconocida por su capacidad de regeneración ecológica acelerada. Por ello, advierten que su urbanización representaría una contradicción directa con el discurso ambiental del municipio.
Los habitantes sostienen que este espacio no solo cumple una función recreativa, sino también ambiental, al actuar como “pulmón verde” que ayuda a mitigar las islas de calor y favorecer la biodiversidad, con el regreso de especies como el cernícalo americano y el gavilán blanco.
El distintivo “Ciudad Árbol del Mundo” —otorgado por la FAO y la Arbor Day Foundation— reconoce a ciudades que cumplen estándares en el cuidado del arbolado urbano, gestión sostenible y participación ciudadana.
Sin embargo, los vecinos consideran que mantener este reconocimiento mientras se impulsa la venta del predio es incongruente. En su petición formal, argumentan que el interés patrimonial del Ayuntamiento está por encima del derecho humano a un medio ambiente sano.
El conflicto también se encuentra en el terreno legal. Habitantes han promovido al menos dos amparos para frenar la venta del predio, al considerar que podría vulnerar principios ambientales y de participación ciudadana.
Pese a ello, acusan que la autoridad municipal mantiene su intención de subastar el terreno, lo que ha intensificado la movilización social en la zona.
El Comité Ciudadano reiteró que continuará con acciones legales y sociales para defender el espacio, al considerarlo un ejemplo de resiliencia climática y reconstrucción del tejido social.
Asimismo, hizo un llamado a organismos internacionales para revisar la política ambiental del municipio y evaluar si aún cumple con los criterios necesarios para conservar el distintivo.





