El Centro Histórico de San Luis Potosí enfrenta un deterioro sostenido en su imagen urbana, marcado por la proliferación de grafiti y el desgaste de adoquines en diversas calles, una problemática que impacta directamente en una de las zonas más emblemáticas de la capital.
El titular de la Unidad de Gestión del Centro Histórico (UGCH), Jesús Becerra Rodríguez, reconoció que estas afectaciones se concentran en puntos de alta afluencia como Plaza de Fundadores, Plaza de Aranzazú y el entorno del templo de San Francisco, así como en vialidades cercanas a los mercados Hidalgo y República.
El funcionario señaló que, aunque el Ayuntamiento ha implementado acciones de mantenimiento y atención a reportes ciudadanos, el grafiti continúa siendo un problema recurrente que deteriora la imagen del primer cuadro.
Indicó que organizaciones como Nuestro Centro A.C. han solicitado reforzar tanto la limpieza de pintas en fachadas como la reposición de adoquines dañados, ante el impacto visible en calles y espacios públicos.
A este panorama se suma un factor clave: la baja presentación de denuncias por vandalismo. Pese a los daños constantes en el entorno urbano, el Ayuntamiento ha interpuesto pocas querellas, lo que evidencia una debilidad en la estrategia institucional para contener estas conductas.
Becerra Rodríguez explicó que la UGCH opera bajo un esquema de atención continua; sin embargo, el deterioro del adoquinado y los actos vandálicos siguen presentes en distintas zonas del Centro Histórico.
El escenario refleja un reto pendiente para la autoridad municipal: no solo atender el mantenimiento, sino fortalecer mecanismos de prevención y sanción que permitan conservar uno de los espacios más representativos de la ciudad.





