Más de 15 mil aspirantes presentaron este viernes 3 de julio su examen de admisión para ingresar a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, en una jornada marcada por el nerviosismo, la esperanza y la expectativa tanto de los jóvenes como de sus familias.
Desde temprana hora, cuando la temperatura rondaba los 16 grados centígrados, miles de estudiantes comenzaron a llegar a los distintos campus universitarios acompañados por sus padres. Con lápiz en mano y la ilusión de obtener un lugar en alguna de las más de 100 carreras que ofrece la máxima casa de estudios, los aspirantes ingresaron para presentar el examen de conocimientos y posteriormente la evaluación psicométrica.
Personal docente y administrativo abrió las puertas de los planteles para recibir a los jóvenes, quienes enfrentaron una de las pruebas más importantes en su trayectoria académica. De los más de 15 mil aspirantes que participaron en el proceso, únicamente 7 mil 856 obtendrán un espacio en las aulas universitarias.
Mientras al interior de las instalaciones predominaban el silencio y la concentración, en el exterior se vivieron escenas cargadas de emoción. Padres y madres permanecieron resguardando mochilas, esperando en los accesos y aferrados a la esperanza de que sus hijos lograran superar una evaluación que podría definir su futuro profesional.
Muchas familias viajaron desde municipios alejados de la capital, principalmente de la Huasteca Potosina, realizando largos trayectos para acompañar a los aspirantes en este momento decisivo. Incluso algunos acudieron con veladoras para encomendarse y pedir por un resultado favorable.
La tensión también se reflejaba entre los familiares, quienes reconocían sentir “el nervio al mil”, pese a confiar en la preparación de sus hijos. Algunos optaron por esperar dentro de sus vehículos, otros buscaron sombra bajo árboles o bardas cercanas, mientras varios aprovecharon restaurantes y cafeterías aledañas para hacer más llevadera la espera.
En las inmediaciones de planteles como la Facultad de Ingeniería también se observó la presencia de representantes de otras instituciones de educación superior, quienes distribuían folletos con alternativas académicas para quienes eventualmente no consigan un lugar en la UASLP.
La alta concentración vehicular provocó además congestionamiento vial en varios accesos a los campus universitarios, especialmente debido a que numerosos aspirantes llegaron con el tiempo justo para ingresar a la evaluación.
Durante la jornada, el rector Alejandro Zermeño Guerra realizó un recorrido por los campus donde se aplicó el examen, acompañado por la presidenta de la Federación Universitaria Potosina, Daniela Jonguitud.
Dentro de las aulas, el ambiente fue de absoluto silencio, interrumpido únicamente por el paso de docentes supervisores encargados de garantizar el correcto desarrollo de la prueba. En los rostros de muchos aspirantes era evidente la presión por responder cada reactivo, mientras el tiempo avanzaba con rapidez.
Tras concluir el examen de conocimientos, programado durante la mañana, los estudiantes tuvieron un receso para regresar a las 13:00 horas y presentar la evaluación psicométrica, última etapa de un proceso que representa el primer gran filtro para miles de jóvenes que buscan un lugar en la educación superior.





