El incendio registrado en una empresa de polímeros en la zona industrial dejó pérdidas económicas estimadas entre 70 y 100 millones de pesos, además de evidenciar condiciones de riesgo en la operación del inmueble, informó el comandante del H. Cuerpo de Bomberos Metropolitanos, Adolfo Benavente Duque, quien detalló que la emergencia fue controlada durante la madrugada tras varias horas de labores intensivas.
El mando explicó que el fuego fue completamente extinguido alrededor de las 2:00 de la mañana, luego de un operativo que requirió el despliegue de equipo especializado, incluyendo cuatro camiones de bomberos, cuatro motobombas, un camión escalera y tres cisternas propias. A este esfuerzo se sumó el apoyo de pipas de agua proporcionadas por el Ayuntamiento, el municipio de Villa de Pozos y empresas privadas, lo que permitió sostener el combate al siniestro ante la alta demanda de recursos hídricos.
La magnitud del incendio obligó a realizar cerca de 100 viajes de agua, lo que refleja la intensidad del fuego y la dificultad para su control, aunque las labores lograron contenerlo aproximadamente una hora y media después del arribo de los cuerpos de emergencia. En términos materiales, las afectaciones fueron severas, con la pérdida de alrededor de 800 toneladas de polímero y daños totales en una nave industrial de aproximadamente 4 mil metros cuadrados.
Sobre el origen del siniestro, Benavente Duque señaló que existen indicios relacionados con la falta de orden y limpieza en las instalaciones, particularmente por la presencia de pastizales crecidos en los alrededores, lo que, combinado con condiciones climatológicas y posibles procesos de combustión espontánea, habría detonado el incendio. A esto se sumó el efecto del viento, que facilitó la rápida propagación del fuego hacia estibas de material almacenado en el exterior.
Pese a la magnitud de los daños, el comandante destacó que no se registraron personas lesionadas ni pérdidas humanas, lo que consideró un resultado favorable ante el riesgo que representó el incidente. No obstante, el caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de instalaciones industriales que operan sin condiciones adecuadas de prevención, así como la necesidad de reforzar la supervisión para evitar que este tipo de emergencias escalen a consecuencias mayores.





