El Ejército israelí anunció este miércoles que lanzó una nueva andanada de ataques contra Teherán y afirmó que esta ofensiva tiene como objetivo infraestructuras militares pertenecientes al «régimen iraní».
Una potente explosión sacudió Teherán esta noche, hora local, informaron periodistas de AFP, y medios estatales iraníes reportaron múltiples explosiones en el oeste de la capital.
Además, las fuerzas israelíes avanzaron hasta varias localidades del sur de Líbano este miércoles, al tiempo que mantienen su campaña de bombardeos en el país, en el tercer día de combates con el movimiento proiraní Hezbolá.
Líbano se vio arrastrado el lunes al conflicto después de que el movimiento libanés proiraní Hezbolá lanzara un ataque contra Israel para «vengar» la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei, fallecido el sábado en un ataque israeloestadounidense contra Irán.
Israel instó a los habitantes de una extensa zona del sur de Líbano a evacuar sus hogares, en el marco de una ofensiva que ha dejado al menos 72 muertos y 437 heridos desde el lunes, además de 83 mil desplazados, según las autoridades libanesas.
Por su parte, Hezbolá reivindicó este miércoles varios ataques contra Israel, incluido uno con drones contra las industrias aeroespaciales Israelíes, en el centro del país. Este supone su objetivo más alejado de la frontera hasta ahora.
El grupo chiita afirmó además haber atacado con un «misil de precisión» una base militar en el norte.
Por tierra, el Ejército israelí penetró este miércoles en Jiam, una localidad del sur de Líbano a unos seis kilómetros de la frontera, y llamó a evacuar un área del sur, entre la frontera con Israel y el río Litani, situado unos treinta kilómetros más al norte.





