Cinco integrantes de una familia fueron brutalmente asesinados por una multitud en la aldea de Tetgama, distrito de Purnea, tras ser acusados de practicar brujería y “enfermar” a vecinos del lugar. El ataque, que ha conmocionado a la comunidad local y al país entero, ocurrió la madrugada del 7 de julio y ha dado pie a una investigación criminal de gran escala.
Las víctimas —Babulal Oraon, su esposa Sita Devi, su madre Kato Masomat, su hijo Manjeet Oraon y su nuera Rani Devi— fueron arrastradas fuera de su casa, golpeadas, rociadas con gasolina y quemadas vivas por más de 250 personas. Dos miembros de la familia, Sonu y Lalit, sobrevivieron y denunciaron lo ocurrido ante las autoridades.
Según reportes locales, el ataque habría sido instigado por Nakul Oraon, un supuesto curandero que convenció a los pobladores de que los males recientes en la comunidad eran obra de brujería. La tensión creció cuando el hijo de Ramdev Oraon murió y su sobrino enfermó; al no ver mejora, la comunidad exigió a la familia “culpable” una solución y, al no obtenerla, decidió hacer “justicia” por su cuenta.
La policía encontró restos calcinados, ropa quemada y señales claras del crimen. Hasta ahora, se ha detenido a tres personas, incluyendo a Nakul Oraon, mientras continúan las investigaciones para identificar al resto de los agresores.
Las autoridades han reforzado la seguridad para los sobrevivientes y condenaron los hechos como un acto de barbarie. Este caso ha reavivado el debate sobre las creencias en brujería y los linchamientos comunitarios, fenómenos aún presentes en algunas regiones rurales de la India.





