El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, respondió a las declaraciones del alcalde capitalino Enrique Galindo Ceballos sobre el concepto de “herencia maldita” y aseguró que el edil no debe asumirse aludido, a menos que considere haber causado daño a la entidad.
El mandatario estatal aclaró que el término, utilizado desde el inicio de su administración, no está dirigido de manera general a gobiernos emanados del Partido Revolucionario Institucional, sino a quienes, afirmó, se beneficiaron del poder público a costa del estado y contribuyeron al deterioro institucional y financiero de San Luis Potosí.
“Yo creo que el alcalde está mal y te voy a decir por qué está mal, porque la ‘herencia maldita’ son los que le han hecho daño a San Luis Potosí, que han sangrado a San Luis Potosí; que han vivido de la ubre del gobierno durante 30 o 40 años”, declaró.
Las declaraciones del gobernador surgieron después de que Galindo Ceballos rechazara que las administraciones priistas deban ser catalogadas dentro de esa narrativa política impulsada por el Gobierno estatal.
Gallardo sostuvo que, si el presidente municipal considera que su trayectoria encaja en esa descripción, entonces tendría motivos para “ponerse el saco”; de lo contrario, dijo, debería continuar concentrado en sus responsabilidades al frente del Ayuntamiento capitalino.
Posteriormente, durante la inauguración de obras de pavimentación en Soledad de Graciano Sánchez, el gobernador reiteró que continuará utilizando el término “herencia maldita” para referirse a administraciones pasadas que, a su juicio, perjudicaron al estado.
Aseguró que mantendrá ese discurso porque considera que ha incomodado a quienes se sienten señalados por los resultados de gobiernos anteriores.
La confrontación verbal entre ambos actores políticos se suma al clima de tensión que ha marcado el escenario rumbo a la contienda electoral de 2027, donde tanto el oficialismo como la oposición comienzan a endurecer sus posicionamientos públicos.





